MG: Manolo García, el regreso de un músico de récord

El cantante catalán, que alteró las fechas de los conciertos por problemas de salud, actúa en el Auditorio el 20 de este mes.

«Los días intactos» no lo fueron tanto y removieron la gira de Manolo García debido a una operación de apendicitis que interrumpió sus conciertos. Uno de los aplazados fue el de Oviedo, que recupera el 20 de este mes en el auditorio Príncipe Felipe. Cuando sufrió la operación el músico barcelonés ya había batido todos los récords posibles en cuanto a venta de entradas en una gira de teatros en España. Varias sesiones en Barcelona y Madrid con el papel agotado y así en el resto de ciudades. De hecho con esta reanudación ofrecerá en Madrid una séptima sesión para cerrar definitivamente el tour «Los días intactos». Será el 4 de diciembre.

La gira había comenzado el 10 de febrero y a los pocos días el papel estaba agotado en todas las ciudades. En Oviedo el concierto, antes de la indisposición del músico, estaba previsto para el 19 de mayo. Como ejemplo de los récords de Manolo García hay un dato muy gráfico: para este concierto ovetense, ¡en mayo!, las entradas se pusieron a la venta en enero y a las dos semanas ya no quedaba ninguna. Ahora que cumple con la capital asturiana tras el aplazamiento todo sigue igual y en la web de García se lee «entradas agotadas».

Es una costumbre, muy buena costumbre, en el ex de «El Último de la Fila», que si ya había arrasado con el grupo no dejó de hacerlo en su carrera en solitario, una carrera sólida y extensa en producción discográfica y conciertos que ha mantenido los fans habituales y ha ido sumando otros tantos según enlazaba con las generaciones que encontró por el camino. Sus conciertos son una gran fiesta para la afición que él se encarga de transmitir con una entrega absoluta. Sólo hay que echar un vistazo a los titulares de diversos periódicos que hablan de locura en cada sesión y eso que en algunas ciudades ofreció seis o siete sesiones. El calificativo menor es «entusiasma» y hay otros de rango espectacular como «apoteósico».

Y es que el músico deja huella, tanto en escenarios como en ventas de discos o clasificación en las listas de éxito (siempre en la cabecera de todas ellas). Un ejemplo real de todo lo dicho es una de las últimas sesiones que ofreció en Oviedo, en 2009, en el teatro Campoamor, donde, a través de LA NUEVA ESPAÑA, García se reencontró con un colega de Gijón, Pablo (del grupo «Alcotán») con el que había hecho la mili. Recordó en aquella conversación que ya escribía letras en el cuartel de Simancas, que había flipado al llegar a Pajares con el paisaje asturiano y que se quedaba los permisos en Asturias para tomar copas en Sama y La Felguera.

Manolo García acabó aquella sesión del Campoamor celebrando con el público por los pasillos, cantando sus mejores éxitos y haciendo una gran coral con todos. Ahora llega con «Los días intactos», otra producción de éxito que grabó rodeado de grandes músicos entre Gerona y Los Ángeles.

Sólo hay un precedente reciente, que liga este tipo récords de taquilla y de éxito con Oviedo: Fito Cabrales, que estrenó el pasado 21 de septiembre, también en el auditorio, su primera gira de teatros por España. Fito llenó los dos días que actuó, y eso que las entradas tenían un precio considerable. Pero es uno de esos músicos de tirón, con un repertorio amplio e igualmente capaz de mantener a los fans a lo largo de varias generaciones. Así que Fito fue protagonista en San Mateo con sus sesiones de «repaso» a los éxitos y a «canciones que no puedo tocar en otras ocasiones», como confesó a LA NUEVA ESPAÑA, y Manolo García, debido a una apendicitis muy inesperada, será el protagonista del post-San Mateo.

Quizás el gran éxito de Manolo García es tan sólido por su normalidad: «No estoy en la música por vanidad ni dinero», dijo entonces a este periódico, y matizó: «nunca tuve necesidad de un foco y brillo propios, sigo trabajando en equipo». Efectivamente Manolo García es músico brillante, pero le gusta la cercanía y la sencillez.

Fuente: LNE – ENLACE

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