Pletóricos sobre el escenario del Antonio Peroles, la banda de Manolo García y Quimi Portet regalaron una noche para el recuerdo
Lo contó Quimi Portet en uno de los escasos momentos en los que la palabra tomó el relevo de las canciones: “Cuando acudía muy poca gente a vernos con Los Rápidos y Los Burros, Manolo [García] decía: ‘Id y multiplicaos’. Muchas gracias por hacerlo tan eficientemente”, agradeció a los 18.000 espectadores que llenaron el sábado el Estadio Antonio Peroles de Roquetas de Mar para ver a El Último de la Fila.
Fue la otra cara de la moneda de lo vivido una semana atrás, con el mismo recinto repleto con Aitana: edades, estilos y puestas en escena opuestos, pero el sentimiento común de que los temas sobre el escenario apelan directamente a los de abajo, moldean sus vidas, arropan sus sentimientos.
El reencuentro de El Último de la Fila no es mercadotecnia. Más bien se asemeja a esas películas de atracos donde la vieja banda se vuelve a reunir para el golpe definitivo: no importa el botín, sino la emoción compartida. “Nosotros os damos felicidad y vosotros nos devolvéis esa felicidad”, expresó Manolo García con su elocuente sencillez.
Por el camino, 140 minutos de música (solo siete de receso) y una banda pletórica: Manolo García (voz) y Quimi Portet (guitarra eléctrica y acústica) capitanearon una formación integrada por Antonio Fidel (bajo); Josep Lluís Pérez y Sara García (guitarras eléctricas); Pedro Javier González (guitarra española); Ángel Celada (batería); Juan Carlos García (teclados, percusiones, batería y coros); e Irene Miller y Eva Reina (coros).
La instrumental ‘Mar antiguo’ meció al público al inicio de una apoteósica noche en la que sonaron ‘Huesos’, ‘Sin llaves’, ‘Aviones plateados’, ‘Lápiz y tinta’, ‘Sara’… El fin de fiesta, esperado y deseado, con las populares (en el mejor sentido: son del pueblo) ‘Como un burro amarrado a la puerta del baile’ e ‘Insurrección’, festivas y catárticas.
Como broche, ‘El rey’ de José Alfredo Jiménez, y un bis, porque nadie quería irse: ‘Llanto de pasión’. Y El Último de la Fila dijo adiós con la ligereza de la espuma del mar: su proverbial éxito nunca les ha despegado los pies del suelo.
Fuente: Evaristo Martinez – La voz de Almería – La apoteosis de El Último de la Fila en Roquetas, en imágenes: insurrectos con los pies en el suelo
Foto: Eva Zeta

