Manolo García: «Cuando acabo una gira me olvido de la música y no es difícil»

El conocido músico catalán, líder de El Último de la Fila, inaugura su primera exposición en Mallorca en la Dionís Bennàssar de Pollença

Hasta ahora, Manolo García había sido, para los mallorquines, uno de los músicos más importantes de nuestro país, tanto por haber formado parte de El Último de la Fila como en solitario. Sin embargo, gracias a la galería Dionís Bennàssar de Pollença, Manolo García no solamente ostentará este título, sino que también pasará a ser pintor, algo que ha cultivado desde que tenía 14 años. Tras una inauguración en petit comité, el espacio pollencí abrirá La realidad subjetiva al público este domingo entre las 11.00 y las 15.00 horas. La exposición podrá verse hasta el próximo 19 de noviembre en el horario habitual de la galería.

Tras el éxito cosechado con la muestra de Diego Vasallo, fundador de otro grupo mítico, Duncan Dhu, Pol Font ha invitado al catalán a la Dionís Bennassar para demostrar su faceta de artista plástico. «Tenía muchísimos cuadros preparados, pero he pintado algunos a propósito para Mallorca. Además, con los cuadros sucede como con las canciones: pasado un tiempo es necesario volver a ellos, retocarlos para mejorarlos o actualizarlos. En este caso, he pintado paisajes abstractos y obras de surrealismo figurativo».

La «inclinación» por el arte, recuerda García, surgió con 14 años. «Mi familia venía del campo y emigramos del sur hasta Cataluña, como tantos otros. Mi padre entró a trabajar en una fábrica, donde los trataban como esclavos. Era un crío, pero veía cómo mi padre se dejaba la piel por un sueldo de mierda. Así que pensé: esto es duro, tendré que trabajar también y buscarme la vida, pero es importante que halle un refugio, para no embrutecerme. Ahí fue cuando intuí que tenía inquietudes culturales. Me compré un caballete, unas pinturitas, me apunté a la escuela y empecé a trabajar en estudios de diseño».

En este sentido, matiza que no es que la pintura llegara antes de la música, sino que «llegó a la par». «Más que compositor, de jovencito era un músico con cierta destreza para tocar la batería o cantar. Con 15 años entré en un grupo, como batería, y tocábamos en fiestas mayores. No paraba de pintar, estaba como aprendiz en un estudio de diseño gráfico y los fines de semana me dedicaba a hacer bolos», explica.

Acerca del provocativo título La realidad subjetiva, asegura que, efectivamente, «nada es objetivo, sino que todo es subjetivo absolutamente». «Se hace con nuestras vidas un pequeño o gran vía crucis. Los que están en el poder nos tienen acogotados, inquietos, temerosos y cabreados. En este país no se deja vivir al pagès, al autónomo. Todo son trámites burocráticos, obstáculos. No nos dejan vivir y luego no arbitan el gran partido que es la vida. Tendrían que vigilar que nadie cometiera faltas, pero es que son ellos mismos los que las cometen», denuncia.

De cara al futuro, García confiesa que, al acabar una gira, como es el caso con El Último de la Fila que ha concluido este verano, «abandono la música». «He dejado la guitarra, me he olvidado de que soy músico y compositor y ha sido fácil. Me dedico a pintar, a enmarcar. Para mí vivir es pintar, pasear y recoger piedras para luego pintarlas y montar esculturas. Eso es lo que da sentido a mis días».

Fuente: Ultima Hora Mallorca – https://www.ultimahora.es/noticias/cultura/2026/10/22/2733751/manolo-garcia-cuando-acabo-gira-olvido-musica-dificil.html