Miles de personas vibran con el primero de los dos conciertos que ponen fin a la gira de reencuentro de la banda con la que triunfaron en los 80 y los 90 Manolo García y Quimi Portet
«Hace 40 años de maestro primer concierto. Gracias». Yolanda y Pilar son dos hermanas que han visto en primera fila… a El Último de la Fila. «Somos hermanas… ¿no se nota?», exclama una de ellas, ya emocionada minutos antes de que arrancase el concierto de este sábado por la noche en el Ciutat de València. «Aquella entrada nos costó 50 pesetas (menos de medio euro), ¡que éramos unas chiquillas y teníamos precio reducido!», apunta la otra. La primera frase es el mensaje que ambas envían en una pancarta confeccionada con una cartulina a Manolo García y Quimi Portet. Yolanda y Pilar son dos de las miles de afortunadas que se han llevado un doble regalo en el estadio del Levante UD: el de revivir unos tiempos que creían pasados y el de vibrar con el final de una gira inolvidable.
Todo esto se puede resumir con los prolegómenos. Con las rancheras que ha interpretado un grupo de mariachis desde la apertura de puertas y con lo que ha sucedido desde las 22:25 hasta que El Último de la Fila ha irrumpido en el escenario. En las pantallas se ha proyectado una partida del ‘Galaxian’. Sí, uno de aquellos rudimentarios videojuegos con los que crecieron los adolescentes de los 80. Los años en los que Manolo García y Quimi Portet lucharon, al principio sin éxito, por hacerse un hueco en el mundo de la música. Luego, tras varios intentos, la petaron hasta el punto de que, después de casi tres décadas de haber separado sus caminos, en cuanto han vuelto a unirse, han llenado estadios, como el granota, que en la noche de este sábado reunió a miles de personas, y no precisamente para presencia un partido de fútbol.
«Nos vemos pronto», se despedía Manolo García a principio de este año del público valenciano. Así finalizaba un concierto en el Palau de Les Arts que se eternizó entre rancheras y, alusiones a los inicios con Los Rápidos. Hablamos de principios de los 80, cuando García y Quimi Portet eran dos jovenzuelos que soñaban y luchaban por vivir de la música, pero ningún proyecto acababa de salirles bien. Hasta que fundaron El Último de la Fila, formación que consagró a ambos sobre el escenario y como compositores. Publicaron siete álbumes y después, descansaron… el uno del otro, porque los dos artistas han seguido trabajando y tejiendo una prolífica carrera entre melodías. Quizás era cuestión de tiempo que se sentasen a tomar un café, una cerveza, o lo que quisieran, se miraran a los ojos y decidieran que antes de jubilarse había que volver que sacar durante algún tiempo a El Último de la Fila del desván.
Lo decidieron en una reunión en 2023 para concretar el disco recopilatorio ‘Desbarajuste Piramidal’. «¿Y por qué no una gira?», propuso uno de ellos. Pasados los 70 años, a Manolo García se le vio en plena forma en enero en el cierre ‘Gira de Teatros 2025’. Ahora también pone fin en Valencia a este tour que puso en marcha junto a Quimi Portet. Esto son palabras mayores porque implica retomar un proyecto que llevaba casi tres décadas aparcado, y porque el aforo en el Ciutat de València es infinitamente mayor que el del Palau de Les Arts. Pero el primer gol lo marcaron los artistas, al agotar entradas y duplicar fechas en tres ciudades: Barcelona, Bilbao… y la capital del Turia.
El estadio del Levante UD marca entre este sábado y el jueves 9, cuando concluye la gira, el futuro de El Último de la Fila. Manolo García y Quimi Portet han jugado su partido repasando los grandes éxitos de dos décadas. Manolo García, veterano e incombustible, que disfruta sobre el escenario («¿qué voy a hacer ahora sin vosotros?», exclamó cuando puso fin a su gira en enero en Valencia), anunció hace unos días en La Cartuja que en esta gira están grabando material para una sorpresa que se hará pública en Navidad. Los asistentes al Ciutat esta noche se lo llevan ya tatuado en el alma, como lo harán otros afortunados: los que tengan entrada para el próximo jueves.

Han sido por encima de dos horas de recital, con un parón de siete minutos. Ese tiempo lo ha aprovechado la banda para cambiarse una ropa que ya evidenciaba los efectos de la humedad. Y para proyectar en las pantallas imágenes de unos jovencísimos Manolo García y Quimi Portet tocando en los 80, tanto en garitos con un puñado de incondicionales como ya, cuando saborearon el éxito, ante miles de personas. Entonces ya era ‘Insurrección’ una indiscutible en su repertorio.
Pero no para poner el broche. No a estas alturas de una carrera de dos músicos que se han ganado el derecho de acabar los conciertos como les plazca; incitando al percusionista Ángel Celada a cantar una jota, con la ranchera ‘El Rey’, o con las dos opciones. O con ninguna, pues el broche ha sido Manolo García y Quimi Portet interpretando en dúo de voz y guitarra ‘Mar antiguo’. El último mensaje ha sido «alegría y ganas de vivir» frente a un rechazo a la guerra,
Los fans han sentido este sábado en el Ciutat de València que no ha pasado el tiempo. Sobre el escenario, en el equipo de músicos, está la hija de Manolo García. Sí, el tiempo pasa, aunque con la energía que derrocha El Último de la Fila no lo parezca. Pero sí, el tiempo vuela. Entre los músicos que participan en la gira está Sara García, hija de Manolo García.
Fuente: Las Provincias – Moises Rodriguez – Fotos: Jesus Signes – El doble regalo para Valencia por ser El Último de la Fila | Las Provincias

