La SGAE homenajea en el Real Alcázar de Sevilla a Manolo García, Cristina Hoyos, Alberto Rodríguez y Los del Río

La entidad entrega sus ‘Medallas de Honor’ en una gala marcada por la defensa de la cultura y discursos reivindicativos sobre el futuro de los autores y la creación artística

Bajo los artesonados y jardines iluminados del Real Alcázar de Sevilla, la Sociedad General de Autores y Editores celebró este lunes una de sus noches más simbólicas: la entrega de las ‘Medallas de Honor 2026’. Una ceremonia marcada por la emoción, la reivindicación de la cultura y el reconocimiento a quienes han contribuido a construir el patrimonio artístico español desde la música, el cine, el flamenco y la edición musical. El acto, conducido por el presidente de la entidad, Antonio Onetti, reunió a una amplia representación de la cultura andaluza y española. Entre los asistentes se encontraban Cristina Hoyos, Alberto Rodríguez, Manolo García, Antonio Romero y Rafael Ruiz, además de artistas como Tomatito, Esperanza Fernández, Merche, Arcángel, Alfonso Sánchez, Pepe de Lucía, Raimundo Amador o Julio Muñoz Gijón, entre muchos otros.

La velada arrancó con la actuación de Gonzalo Hermida, que interpretó ‘Pájaros de barro’ y ‘Que no se acabe la noche’. Antes de cantar, resumió el espíritu de la ceremonia con una confesión que despertó el aplauso del patio del Alcázar: «Yo hago música por culpa de muchos de los presentes». Antonio Onetti tomó entonces la palabra para reivindicar el valor simbólico del encuentro: «Gracias por asistir a esta cita tan importante para nuestra identidad en este marco incomparable». El presidente recordó que el título de Embajadores de Honor se concedía por primera vez y subrayó que «no es la SGAE quien honra a los galardonados, sino los galardonados quienes engrandecen a la SGAE».

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la entrega de la ‘Medalla por Servicios’ a Mari Luz González Peña, reconocida coincidiendo con su jubilación por toda una vida dedicada a la institución. La distinción fue entregada por Cristina Perpiñá-Robert y Maribel Sausor Cortés. Después llegó el turno de las ‘Medallas de Honor’. Juan Ignacio Alonso recibió el galardón de manos del vicepresidente Carlos Martínez Ortiz y la consejera Cecilia León Rodrigo. Visiblemente emocionado, aseguró: «Me siento muy honrado por este reconocimiento, y no hay premio que me haya hecho más ilusión para cerrar mi etapa profesional».

Reconocimiento a años de esfuerzo

La ceremonia vivió uno de sus episodios más cercanos cuando Alberto Rodríguez subió al escenario el día de su cumpleaños. El cineasta sevillano recibió la ‘Medalla de Honor’ entre aplausos y un improvisado «Cumpleaños feliz» entonado por el auditorio. Breve y emocionado, destacó el valor especial del reconocimiento «por la entidad que lo otorga». La gran ovación de la noche fue para Cristina Hoyos. La artista sevillana, leyenda viva del flamenco, reivindicó la importancia del arte como refugio y memoria colectiva: «Sin el arte y la cultura estaríamos perdidos». En un discurso profundamente emocional añadió: «Mi objetivo vital siempre fue ahondar en el sentir del pueblo andaluz desde lo que para mí es su máxima expresión: el flamenco». Y concluyó con palabras que resumían toda una vida de escenario: «Gracias a la vida que me ha dado tanto y gracias al flamenco, que me lo ha dado todo».

«Gracias a esta entidad pueden llevarse el pan a la boca miles de personas en este país»

El discurso más largo y reflexivo de la noche lo protagonizó Manolo García, que alternó recuerdos personales con una defensa apasionada de los autores y una llamada de atención sobre los desafíos de la creación contemporánea. El músico recordó sus inicios cargando furgonetas en orquestas de barrio antes de dedicarse plenamente a la composición: «La música es alegría, es emoción». También reivindicó el papel social de la entidad: «Gracias a esta entidad pueden llevarse el pan a la boca miles de personas en este país».

Pero el cantante fue más allá y reclamó una SGAE más participativa y protectora con los creadores jóvenes: «Un socio, un voto». En otro de los pasajes más aplaudidos alertó sobre el impacto de las plataformas digitales y la inteligencia artificial en las nuevas generaciones de autores: «Hay que cuidar y ayudar a los jóvenes compositores, porque son el futuro de la SGAE». El artista cerró su intervención con un brindis por la cultura: «Soñamos espíritus grandes y buscamos salud y danza para todos».

La noche alcanzó su momento más festivo con la entrega del nombramiento como Embajadores de Honor a Antonio Romero y Rafael Ruiz, eternamente asociados al fenómeno mundial de ‘Macarena’. Entre bromas, recuerdos y agradecimientos, el dúo reivindicó sus raíces de Dos Hermanas y su vínculo con el flamenco. «Estamos súper encantados», repitieron varias veces durante una intervención tan espontánea como celebrada por el público. Los del Río recordaron sus comienzos en pequeñas casetas y ventas andaluzas antes de convertirse en fenómeno internacional: «Llevamos en esto de la música más tiempo que retratarnos». También tuvieron palabras de admiración para Cristina Hoyos: «Ha llevado el flamenco por todo el mundo». Y cerraron con el humor y cercanía que los caracteriza: «Ser embajadores de la SGAE es demasiado para nosotros». Dando fin a una celebración colectiva de la memoria cultural española, de sus creadores y de la necesidad, repetida durante toda la velada, de proteger el arte como patrimonio común.

Fuente: ABC Sevilla – La SGAE homenajea en el Real Alcázar de Sevilla a Manolo García, Cristina Hoyos, Alberto Rodríguez y Los del Río
Foto Raul Doblado