Aunque familiar, su repertorio nunca es previsible: bolo tras bolo Portet logra tejer su pequeño milagro.
Antes de que El Último de la Fila regrese a la carretera después de tantos años, Quimi Portet sigue defendiendo su trabajo en solitario. Fue así como este domingo, y a la poco artística hora de las siete de la tarde, Portet (voz, guitarras) protagonizó la jornada inaugural del ciclo Cruïlla Hivern. Era una de las últimas paradas del World Tour iniciado en enero del año pasado. Intenso periplo cargado de vivencias, como comentó el propio artista: “una vez incluso fuimos a Badalona, y también a Manlleu… hemos estado en lugares alucinantes, la gente ni se lo creería”. Sí: además de un inspirado cantautor rockero, Quimi es también un humorista del copón, y sus comentarios entre canción y canción no solo redondearon, sino que –marca de la casa– fueron parte activa de los encantos de la propuesta, desde la inicial Macarrons a la postrera La música dels astres.
Albert Lax (guitarra), Txell Rovira (bajo) y Ángel Celada (batería) acompañaron al astro intercomarcal en un periplo que pasó por material bien conocido por los presentes, ya que Quimi no publica temas nuevos hace años, aunque recientemente ha puesto en valor su cancionero con el libro Cançons en bell llemosí (1987-2020). La gracia del asunto es que, aunque familiar, su repertorio nunca es previsible: bolo tras bolo Portet logra tejer su pequeño milagro.
De nuevo puntuaron muy alto grandes pelotazos como la confesional Tinc una bèstia dintre meu, la euforizante La Rambla –donde, aprovechando que estábamos en el Poble Sec, tuvo cariñosas palabras para el maestro Sisa– o Sunny day, pieza en la que cada vez lleva más al límite su parodia de crooner. Entre sonrisa y carcajada, sumamos minutos degustando otros detalles como el musculado a la par que guasón riff de Pànic escènic, el coro comunitario y en cierto modo tribal de Progresso adequadament o la senda hard-rock de Aparteu les criatures. Y, por supuesto, los inabarcables encantos de Paisatge amb anxova, la magnífica pieza donde el autor nos confiesa: “voldria estimar-te però no hi ha conyac”. Colosal.
Dona Putx en La Vanguardia, foto Sergio Blanquez – Quimi Portet, milagro con anchoa (★★★★✩)

