Manolo García confirma su historia de amor con Pozoblanco en un concierto esencial: «Estamos distraídos con chorradas»

El artista presenta su último disco, ‘Drapaires poligoneros’, y repasa sus grandes éxitos

Las mejores imágenes del concierto de Manolo García en Pozoblanco

Las tablas del Teatro El Silo son ya viejas conocidas para Manolo García, y en ellas siempre siguen sus huellas el público de Pozoblanco, fiel seguidor de las composiciones en solitario del artista barcelonés. Entró Manolo García tocando una puerta con sus bongos, como quien pide permiso para ofrecer las últimas canciones que ha compilado en Drapaires poligoneros (Sony Music, 2025). Pero el público ya palmeaba el soniquete de Pájaros de barro, declarándole su fidelidad incondicional.

se hizo la magia, el público se rindió a Manolos García, son 27 años en solitario y algunos más en compañía que han calado en el imaginario colectivo. Inició su concierto con Pequeña e ingenua reflexión, pero sus reflexiones nunca pecan de ingenuas, te llegan al fondo y te hacen pensar, rebelarte ante la concepción del mundo que ahora conocemos. Y como quien cierra un ciclo, o simplemente quiere demostrar algo, Manolo García fue intercalando las 15 canciones de su nuevo disco con aquellas de su primer disco en solitarioArena en los bolsillos.

Y con una intencionalidad muy clara, quería ofrecer lo viejo y lo nuevo, pero bajo una reflexión ¿ingenua? sobre las maneras de las discográficas en la actualidad, lanzando cada semana nuevos éxitos, habiendo dejado de lado «ese cd, disco o vinilo que comprobamos y era sólo nuestro, para siempre». Ese es el secreto para que aquellas canciones que Manolo García lanzó en sus discos sigan estando vivas, arraigadas en las entrañas de la gente. «Ahora estamos distraídos con chorradas», concluyó. Y su público se levantó para darle su confirmación.

Manolo García se baja al patio de butacas

En esta gira por teatros que se puso en marcha el pasado 2 de noviembre en Cáceres, Manolo García se subirá a las tablas en San Sebastián, Pamplona o Logroño, y ya en 2026 recalará en Madrid y Barcelona.

Manolo García, entre el público.
Manolo García, entre el público. / Sánchez Ruiz

Manolo García también se rindió a su público, a quien reconoció mirándolo a los ojos y no a través de las pantallas de los móviles, pendiente de cada giro que el artista daba en un escenario que recordaba a la nave de un polígono lleno de objetos extraños reciclados, rodeado de sus músicos y en su sillón Chester verde terciopelo, en el que poco estuvo sentado. Le gusta tocar a su gente, agradecerle su larga afición, y no pudo evitar bajar a la zona de butacas y cantarle cara a cara. Agradecidos y rendidos, Pozoblanco volvió a refrendarle ser incondicionales.

Al grito de No está solo, tienes tu voz, el artista comprobó cómo los nuevos temas están calando en su fiel público, pero donde la atención se convirtió en alegría fue en las canciones que se cantaron al unísolo entre Manolo García y Pozoblanco como su Pájaros de barroNunca el tiempo es perdidoViernes y, por supuesto, Insurrección, que puso el broche final.

De El día de Córdoba: https://www.eldiadecordoba.es/provincia/manolo-garcia-pozoblanco-concierto_0_2005198207.html