Manolo García: «Yo no cumplo años, cumplo ilusiones»

Madrid, 20 nov (EFE).- Cuando muchos otros acarician a su edad la idea de una jubilación dorada, Manolo García sigue presentándose como ese tipo cercano de ojos vivos «que se entusiasma con todo», actitud a la que achaca su eterna juventud y que lo embarcó en la (sorprendentemente) primera gira acústica de su larga carrera.

«Mi secreto es que yo no tengo años. Eso es una convención social de un documento de identidad. Intento no cuadricular mi existencia y la mido por si tengo ilusión o no la tengo. Por eso yo no cumplo años, cumplo ilusiones y voy detrás de ellas para hacerlas realidad», cuenta el músico en una charla con Efe.

A sus 64 años, este jueves comienza a afrontar en Madrid el tramo final de un «tour» en el que dejó su lado más eléctrico («soy bastante roquerete», se autoproclama) para internarse en un terreno con el que no estaba familiarizado pese a sus cuatro décadas de trayectoria musical, desde los inicios con Los Rápidos.

«A mí me gusta el estruendo. En la anterior gira llevaba dos bandas, una de ellas americana, y al acabar pensé: ‘Qué tristeza de invierno, que hace frío y vuelvo a la ciudad, ¡a ver qué me invento!’. Me di cuenta de que nunca había hecho un acústico… y aquí estoy», cuenta con la sencillez con la que parece asumir cada orden de su vida.

Gracias a cambiar el peso de las guitarras eléctricas por el de la acústica, a variar un arreglo aquí y algún que otro instrumento allá, García (Barcelona, 1955) se ha topado con otra faz de sus canciones, algunas en su opinión mejoradas, como «San Fernando», «Rosa de Alejandría» o «Sobre el oscuro abismo en que te meces».

«El secreto es entusiasmarse con todo. Por eso sigo pensando que el mejor cine, el mejor libro y la mejor canción están por hacerse, para poder coger la guitarra otra vez con toda la ilusión», dice.

Esta gira acústica, que ya ha pasado por media España, lugares que en algunos casos hacía mucho tiempo que no visitaba, le ha permitido llamar a la puerta de sus seguidores y reconfortarlos con lo que él considera un abrazo musical.

«El mundo es un lugar escabroso, una selva intrincada, pero a ratitos vamos a darnos calor, a tomarnos una cerveza y cantar una canción, que no es pecado», afirma.

De los problemas casi prefiere no hablar, especialmente de Cataluña. «No me preguntes», pide, aunque termine hablando de cómo le está afectando.

«Es una sensación extraña. Es una cuestión política que han de arreglar los políticos, que pongan a confrontar sus ideas con el de enfrente, aunque sean diametralmente opuestas, para que la gente no se tenga que enfrentar en la calle», reclama, «entristecido» por esas imágenes que «no son buenas para nadie».

El autor del tema «Urge» también se abstiene de declarar sus afectos políticos y si le ve posibilidades a la coalición PSOE-Podemos.

«Mis simpatías no son tanto por uno u otro partido. Escuchando a las personas te dan los datos, la franqueza de su mirada», señala.

¿Y cómo ve la mirada de Pedro Sánchez, líder de los socialistas? «Lo que no me gusta de él es que cuando le interpelan, se ponga a escribir. Hay que mirar a la gente a la cara, aunque no tengas respuesta», opina.

«La obligación de un político es luchar por la ciudadanía, no por la poltrona. En ese sentido, el político al que más me he creído es al expresidente de Uruguay José Mújica y a José Antonio Labordeta, personas que hablaban mirando a los ojos y que decían cosas sensatas, con una preocupación real por la gente», añade.

Y avisa: «La madre de los desencuentros es la injusticia social, véase Bolivia, Chile o los chalecos amarillos. La economía de altos vuelos debería tratar bien a sus esclavos, no llevarles a final de mes con la lengua fuera. Sabemos que este es un sistema piramidal, pero si se machaca la base, la pirámide se puede caer».

A la espera de que la política haga lo suyo, García intentará deparar por su parte más noches de alegría. Estará los días 21, 23, 24, 29 y 30 de noviembre en el Palacio de Congresos de Madrid y el 21 de diciembre en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

Concluirá periplo en casa, con siete noches en vivo en el Teatre Tívoli de Barcelona los días 3, 4, 10, 11, 14, 27 y 28 de diciembre, muchas de las cuales ya tienen todo su aforo agotado.

Fuente: La Vanguardia – EFE – Javier Herrero – ENLACE

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