Cantar en tiempos revueltos: Juanito Valderrama 2016

Este disco colectivo se enmarca en una serie de actos conmemorativos para celebrar el cercano centenario del nacimiento de un jiennense universal, Juanito Valderrama, autor de ‘El emigrante’.

JUANITO VALDERRAMA 1916-2016. Varios Intérpretes. Producido por Juan Valderrama. Universal. CD+DVD.

La peripecia artística y humana de Juan Valderrama Blanca (Torredelcampo, Jaén, 1916-Espartinas, Sevilla, 2016) es tan singular, tan notable, que no cabe en una página. Ni en un disco. Valderrama es un superviviente, claro. Pero es un superviviente que quiso, después del apocalipsis, del fin de todo, ser artista. Porque en la posguerra española era difícil ser hombre, ser mujer, mantener un mínimo de dignidad. Figúrense lo que significaba intentar ser artista, cuando ni para comer había. Lo curioso es que Valderrama lo consiguió. Valderrama tuvo esta idea loca de seguir siendo artista. Pero luego puso todo su saber, toda su energía, toda su voluntad, que eran muchos, en llevarla a la práctica. Tuvo que hacer concesiones, claro está. Tuvo que renunciar en parte a su perfil preferido, el de cantaor de flamenco. Como tal se había iniciado de la mano de su querida Niña de la Puebla en 1931. Grabó unos discos con Sabicas en Barcelona que fueron un verdadero éxito en los primeros días de 1936. Pero en julio … en julio se fue todo al garete. Primero hubo que sobrevivir, para lo que buscó refugio en sus tierras giennenses. Y luego reinventarse. Como autor e intérprete de El emigrante o De polizón y otras coplas que para él compusieron el trío dorado de la posguerra, Quintero/León/Quiroga: Ramito de mejorana, Pena mora, Madre hermosa, Limón amargo, etcétera. Eso es una cosa que se echa mucho de menos en esta edición, los créditos de los autores.

Pero nunca dejó atrás su perfil de cantaor y en la llamada Etapa de Rehabilitación editó sendas antologías históricas que son más bien enciclopedias de todos los cantes. Por cierto que la primera de ellas, para RCA, no se ha editado jamás en CD, a pesar de ser una obra de referencia. Valderrama fue un superviviente que estuvo cantando hasta el final, registrando su último disco en directo en el Festival Internacional de las Minas en 2000, evento que él mismo contribuyó a gestar. La anécdota se ha repetido mil veces: Valderrama fue a La Unión en los primeros 60 y le propuso al público cantar una minera a lo que el respetable reaccionó pidiendo El emigrante. Valderrama afeó al personal su desafección hacia los cantes autóctonos de La Unión, y ese fue el origen del festival.

Sus memorias, anotadas por Antonio Murciano o Antonio Burgos, son un prodigio de narración oral, fieles al estilo del propio Valderrama. No se olvidó de sus maestros y trajo a Angelillo de vuelta a España en los 50. Al final de la década enroló a Vallejo en su última gira y en los 70 organizó un festival benéfico para Marchena. Valderrama, por longevidad, calidad artística y humana, fue nuestro Alberti flamenco, el último representante de una generación de oro de lo jondo, la que eclosionó en los años 30, cuyo mensaje de libertad y de flamencura llevó siempre en su corazón y ofreció generoso a las nuevas generaciones: Camarón, Carmen Linares, El Cigala, Mayte Martín y algunos de los nombres notables que intervienen en este disco, empezando por su hijo Juan Antonio, responsable de la edición. Además de ello, por los discos dedicados de los años 40 y 50, Valderrama es un icono de nuestro país. Por encima de todo esto, lo que importa son sus valores estéticos. Y Valderrama, naturalmente, es uno de los grandes cantaores de la historia.

Si en 2003 se le ofreció un Tributo flamenco a don Juan Valderrama, aquí son sus coplas favoritas las escogidas para recordar su figura. Una figura universal que este año será objeto, además del presente disco, de otras ediciones, reediciones y ciclos de conferencias, como el que ya prepara la Federación de Peñas Flamencas de Sevilla, lugar en el que residió en diferentes etapas de su vida y donde murió en 2004.

Aunque esta edición se acuerda sobre todo de las coplas de Valderrama, la mayor parte de los intérpretes son flamencos. Aunque no sólo. Ramito de mejorana, que en la versión original es un dúo con Adelfa Soto, la hija de la Niña de la Puebla, aquí la cantan Ana Belén y Víctor Manuel. José Luis Perales se ha decidido por Madre hermosa mientras que Manolo García canta por guajiras, uno de los estilos jondos que más fama dieron a Valderrama. García convierte el palo jondo en una canción aflamencada marca de la casa. El disco se abre, de hecho, con el Romance de Curro el Palmo, singular culebrón flamenco de Joan Manuel Serrat que su creador canta a dúo, cosas de la técnica, con el propio Juanito Valderrama. Antonio Carmona, Diana Navarro y Pasión Vega también participan en esta obra.

José Mercé pone la voz jonda a una Pena mora a ritmo de bulerías mientas que Silvia Pérez Cruz transforma en un llanto íntimo Mi ruiseñor con la briosa guitarra de Pepe Habichuela, mostrando que la maestría de Valderrama está plenamente vigente. Así lo pone de manifiesto también Rocío Márquez, que se sirve de un brillante arreglo de Alfredo Lagos, Agustín Diassera y ella misma para traer Guitarra mía, que cierra con una deslumbrante soleá trianera, a la actualidad y al futuro. Miguel Poveda, que ya estuvo en Tributo flamenco a don Juan Valderrama, convierte los tientos Novia de un amigo mío en unas bulerías con la brillante guitarra de Daniel Casares. Y qué soniquete: Jerez puro. Juan Valderrama hijo lleva a los sones caribeños la copla Mi María Jesús de Perelló y Merenciano. El nombre de Arcángel es otro que se repite de aquel Tributo flamenco a don Juan Valderrama. Aunque aquí, en lugar de La novia de Reverte, el de Huelva se va por Limón amargo, una canción que forma parte de su repertorio desde hace años. Arcángel suele cantar esta canción por bulerías, aunque aquí se hace acompañar del trío de Moisés P. Sánchez. Brillantísimo como siempre el de Huelva. El mismo acompañamiento se le brinda a Martirio en De Triana a México que abre con las sevillanas Que no sé leer y cierra con la ranchera Amarga navidad. Íntima y elegante la cantaora onubense. Nanita mare es un prodigio de voz y piano, Estrella Morente y Dorantes. Se abre con una rueda de acordes que recuerda a Albéniz. Seda pura.

Fuente: Malaga Hoy – ENLACE

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