Manolo García: «Tenía manía a los Beatles. Los veía muy guapitos»

Manolo García comparte con el público algunas de las canciones que han marcado su trayectoria.

Antes incluso de entrar en el Museo de la Evolución Humana, Manolo García ya había ganado. Lo pararon de camino a su destino, rogaron su firma o una foto y muchos se quedaron con las ganas de verle. Aforo más que completo. Quien tiene, retiene. Llegó el de Pobleneu con la tarea de compartir las canciones que han marcado su vida y trayectoria. «Unas pocas, solo, porque, por suerte, me ha gustado mucha música y muy diversa», puntualiza el artista antes de entrar en materia. Corrección hecha. Continuamos.

¿Cuáles son? «En el filón de los setenta está todo, para mi gusto, luego se han hecho cosas interesantes, pero yo traigo básicamente música de esa década», desvela a los periodistas minutos antes de entrar en faena.

«Me marcó que era muy joven», ríe franco cuando se le interroga por esa canción que le empujó a escena. Pero sí existió ese momento de la revelación y lo cuenta: «Venía de un tiempo antiguo en cuanto a música. Recuerdo ir al cine con mis tíos y escuchar a Antonio Molina o Juanito Valderrama, que eran voces privilegiadas. Y, de repente, un día, en una calle, en el altavoz de una tienda escuché a Led Zeppelin. Me paré, iba con la cartera de la escuela. Fue el momento de la conversión».

Ese instante le llevó a iniciar un proceso de aprendizaje. «Y me tiro desde los 14 hasta que volví de la mili tocando en orquestas, haciendo boleros, pasodobles, temas de rock…, cargando furgonetas, descargando… Era batería y cantaba», relata. «Y un día me dije a mí mismo que me daba el aprobado y empecé a escribir canciones. Fue de un día para otro», amplía orgulloso de haber alcanzado su cima, que no es otra que la de haber conseguido que sus discos lleguen a la gente y que cante sus canciones con sinceridad en sus conciertos. ¿Otra cumbre por tocar? «Hacer la canción perfecta. Después de un disco siempre piensas que el siguiente estará mejor. Creo que nos pasa a todos».

Manolo García no duda cuando se le pregunta por el primer disco que compró: «Los Módulos: Todo tiene su fin». Luego, añade, llegarían Serrat y sus álbumes a Machado y Miguel Hernández, otros cantautores como Lluís Llach, grupos de Madrid como Asfalto, Topo, Leño o el rock andaluz de Triana.

«De los extranjeros me gustaban mucho los Rolling, a los Beatles los tenía un poco de manía, los veía muy peripuestos, demasiado guapitos, los otros eran más gamberros, yo no lo soy, pero me atraía ese punto más canallete y más roquero. Con el tiempo vi que eran estupendos, pero a esa edad, muy zagal, molaban los otros», revela el carismático cantante, que no reniega de nada de lo que sonó en el tocadiscos del joven García. «Todos son vigentes. Tenían tanta fuerza que son actuales. En mi pequeño aparato de música los llevo y los escucho con placer una y otra vez», destaca y cree que lo que se hace ahora, que sí hay cosas buenas, tiene un sustrato antiguo. «La esencia del rock es la que es. Hoy seguimos chimpún, chimpún, bajo, batería, guitarra…», asegura y confiesa: «No pretendo ser maestro de nada. Soy aprendiz de todo. Hablo cuando tengo que hablar, pero escucho mucho más tiempo, que se aprende más». Ayer sí fue maestro.

Fuente: El Correo de Burgos – A.S.R. – Foto Isabel L. Murillo – ENLACE

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