Rebuznos de Pop (Los Burros) – Rock Espezial 19, Marzo 1983

Bueno, yo también opino que eso de llamarse Los Burros no es muy ortodoxo y que incluso puede ser un pesado handicap a la hora de convencer a obtusos ejecutivos discográficos. Es un nombre casi tan grotesco como el de Los Beatles de Cádiz. Pero también reconozco que dado el actual momento de la joven música española, en el que los grupos se afanan persiguiendo denominaciones ostentosas y epatentes (no pienso dar ejemplos), es una buena idea reducirse a un concepto tan equino.

Claro que, por otra parte, sabiendo quienes integran este nuevo combo barcelonés tampoco me puedo sorprender demasiado. Manolo García a la voz y efectos (ex-Rápidos), Antonio Fidel al bajo y coros (ex-Rápidos), Quimi Portet a la guitarra y voz (ex-Kul de Mandril y ex-Rápidos) y Jordi Vila a la batería (ex-Perdidos en el espacio y compatible con Los Trogloditas) son los responsables de esta avanzadilla de lo que, según ellos, han de ser el nuevo sonido-troglo de la ciudad de Barcelona y aledaños.

Rock_Espezial_19_Port Lo cierto es que Los Burros, junto a tres o cuatro grupos más, sí están formando un movimiento oxigenante y rompedor que no tiene nada que ver con lo que hasta ahora se ha hecho en la ciudad. Su objetivo es tan simple como aconsejable: la actividad. Grabar, actuar, colaborar, viajar, radiar, divertir-se, dar que hablar, etc. En este seno se desarrolla ese singular sonido-troglo que en pocas palabras consiste en primitivizar, simplificar y desinfectar la música para ahorrar pretensiones, eliminar gratuidades y desenfatizar contenidos.

Como muestra tienen circulando por ahí una maqueta con cuatro temas -que se puede oir ya en alguna emisora- donde han depositado todo su indeleble sentido del humor y esa pasión por el pop abstracto. Canciones concebidas como tales de los pies a la cabeza que resultan tan digestivas como pegadizas. Curiosas entonaciones tribales en las que se combinan la austeridad expresiva de T. Rex y Gary Glitter con una percusión que abrasa para dar forma a “El Himno de la Tribu de los Cazadores de Vacas“, un anti-hit surrealista (“Las mujeres y los niños/en chozas de madera/Esperan sus filetes/de carne de primera“). Un veloz ejercicio de pop dadaista, “Huesos“, en el que se relata una original relación amorosa (“Cómo te voy a querer/estando flaca como estás/mis besos se pueden perder/sin sitio donde aterrizar/Tu eres sólo huesos/unidos por muy poca piel/delgada como el viento/suave como un alfiler“).

Recuperaciones espontáneas y misteriosas del espíritu de Fórmula V, Los Angeles y Juan & Junior en “Te quiero“. Y una impulsiva aceleración edificada sobre el garage-pop californiano de los años 60, “No puedo más“, en la que un pobre amante nocturno le cuenta sus desgracias al sereno.

Burrología en rápidas lecciones para sustituir grititos por rebuznos, sintetizadores por guitarras, y mensajes siniestros por diversión.

Fuente: Rock Espezial, número 19, Marzo de 1983 – Jaime Gonzalo – Fotos de Kisspain en www.TodoColeccion.net

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