{"id":24834,"date":"2026-05-04T09:23:48","date_gmt":"2026-05-04T07:23:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=24834"},"modified":"2026-05-04T09:23:50","modified_gmt":"2026-05-04T07:23:50","slug":"el-ultimo-de-la-fila-salda-una-deuda-en-el-estadio-olimpico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=24834","title":{"rendered":"El \u00daltimo de la Fila salda una deuda en el Estadio Ol\u00edmpico"},"content":{"rendered":"\n<p>Quimi Portet y Manolo Garc\u00eda acompa\u00f1an 55.000 personas en un viaje exultante por la nostalgia<\/p>\n\n\n\n<p>Pollos asados. Globos con forma de delf\u00edn. Revolcadas por un suelo mojado. Un garrote con cascabeles. Canciones interpretadas con bata. Mensajes absurdos (\u00abVendo Opel Corsa\u00bb). Consignas insurreccionales (\u00abLo arrasamos todo\u00bb, como una canci\u00f3n de Quimi Portet). Costumbrismo dad\u00e1. Tornadas conectadas a una memoria inmortal. Sentido del humor premoderno. Y un Estadi Ol\u00edmpic Llu\u00eds Companys lleno hasta la bandera para que El \u00daltimo de la Fila pudiera saldar una deuda con la nostalgia treinta a\u00f1os despu\u00e9s de que Manolo Garc\u00eda y Quimi Portet tiraran cada uno por su lado, y\u00a0diez a\u00f1os despu\u00e9s de la ef\u00edmera reuni\u00f3n esc\u00e9nica de ambos en los conciertos de homenaje a Los Burros y Los R\u00e1pidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo concierto de la gira de regreso de El \u00daltimo de la Fila recorri\u00f3 pr\u00e1cticamente el mismo repertorio que\u00a0el primero, que se hizo en Fuengirola el 25 de abril, con mucha presencia de canciones de los discos\u00a0<em>Enemigos de lo ajeno<\/em>\u00a0(1986),\u00a0<em>Como la cabeza al sombrero<\/em>\u00a0(1988) y\u00a0<em>Astronom\u00eda razonable<\/em>\u00a0(1993), pero todo ello tuvo un car\u00e1cter irrepetible, si m\u00e1s no porque la lluvia se convirti\u00f3 en un elemento m\u00e1s de la puesta en escena, y, claro, porque Barcelona es el hogar donde estall\u00f3 la singularidad del grupo hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El concierto, de hecho, hab\u00eda empezado en el metro a las siete y cuarto de la tarde cuando unos pasajeros cantaron\u00a0<em>Insurrecci\u00f3na cappella<\/em>, con m\u00e1s entusiasmo que afinaci\u00f3n. \u00abEste concierto no saldr\u00e1 bien\u00bb, brome\u00f3 uno de los cantantes. Caminando Montju\u00efc arriba hab\u00eda miradas de complicidad generacional entre gente con vida laboral de dimensiones heroicas. \u00abLas mujeres nos mantenemos mejor\u00bb, dijo una espectadora constatando la evidencia que reflejaba la pista del estadio. Es muy probable que los mismos pasajeros del metro acabaran el concierto acompa\u00f1ando a Manolo Garc\u00eda cantando\u00a0<em>Insurrecci\u00f3n<\/em>\u00a0con la energ\u00eda de quien a\u00fan cree que vale la pena luchar por causas justas. Y la espectadora perspicaz fue una de las m\u00e1s de 55.000 personas a quienes Garc\u00eda dedic\u00f3 el aplauso final despu\u00e9s de dos horas y cuarto de actuaci\u00f3n.<a href=\"https:\/\/es.ara.cat\/cultura\/musica\/mundo-vivimos-pequenos-proyecto-disparate-han-sido-vidas_128_5394786.html\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La nostalgia pide euforia y eficacia para no caer en el guiso recalentado, y Manolo Garc\u00eda tiene de ambas para dar y regalar, como tambi\u00e9n demuestra en los conciertos a su nombre (y en los que a menudo canta temas de El \u00daltimo de la Fila). A sus 70 a\u00f1os, y vestido con americana y pa\u00f1uelo, es un\u00a0<em>frontman<\/em>\u00a0exultante y de voz s\u00f3lida y expresiva, dopamina sin filtro y con un efecto contagioso. Repiti\u00f3 las dedicatorias que hace en sus giras propias (a la m\u00fasica en catal\u00e1n, a los agricultores y a los aut\u00f3nomos) y obtuvo la misma ovaci\u00f3n. Se le ve\u00eda muy feliz, y la felicidad se esparc\u00eda por el estadio, como las gafas que tir\u00f3 al p\u00fablico nada m\u00e1s empezar el concierto. Tiene tanta mili, tant\u00edsima, que en el bis, cuando acab\u00f3\u00a0<em>Los \u00e1ngeles no tienen h\u00e9lices<\/em>, ri\u00f1\u00f3 al p\u00fablico: \u00abNo me aplaudan, que he cantado la primera parte de la canci\u00f3n con el culo\u00bb. Y pidi\u00f3 a los m\u00fasicos volverla a hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>A su lado Quimi Portet, vestido con camisa por fuera de los vaqueros, parec\u00eda el jugador de botifarra que no quiere hacer ostentaci\u00f3n del dinero que acaba de ganar en el casino, qui\u00e9n sabe si para no escarnecer a los perdedores o para no llamar la atenci\u00f3n de los carteristas. Hizo un parlamento con aquella iron\u00eda sombr\u00eda, recomend\u00f3 que no nos multipliquemos, que somos muchos, y salud\u00f3 a Quim Monz\u00f3, prologuista del libro&nbsp;<em>Can\u00e7ons en bell llemos\u00ed<\/em>&nbsp;(1987-2020). Musicalmente es todo pulcritud haciendo los dibujos precisos con la guitarra, con aquella caligraf\u00eda tan caracter\u00edstica que consigui\u00f3 que el p\u00fablico estallara de admiraci\u00f3n cuando son\u00f3 la introducci\u00f3n de&nbsp;<em>Mar antiguo<\/em>. Garc\u00eda se lleva las miradas, aunque las pantallas muestran toda la banda con generosidad, pero los momentos especiales llegan cuando Garc\u00eda y Portet se miran y se abrazan, como hicieron al final de&nbsp;<em>Llanto de pasi\u00f3n<\/em>, una de las cimas de la noche. Son los abrazos que justifican la gira de retorno de El \u00daltimo de la Fila.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La magia de &#8216;Aviones plateados&#8217; y &#8216;Dulces sue\u00f1os&#8217;<\/h3>\n\n\n\n<p>Hecho expresamente o no, el concierto sigui\u00f3 una din\u00e1mica de menos a m\u00e1s y a mucho m\u00e1s. Comenz\u00f3 con&nbsp;<em>Huesos<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Conflicto armado<\/em>, dos repescas de Los Burros que anduvieron con poca br\u00edo, como si los m\u00fasicos no osaran sumergirse de golpe en el mar del entusiasmo. Entonces lleg\u00f3&nbsp;<em>Querida Milagros<\/em>, y la comuni\u00f3n entre el grupo y el p\u00fablico alcanz\u00f3 la temperatura prevista. \u00a1Vaya memoria la del p\u00fablico para recordar los versos de las canciones! Mientras sonaban&nbsp;<em>Mi patria en mis zapatos<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Sin llaves<\/em>, las pantallas mostraban extra\u00f1os retazos de costumbrismo dad\u00e1: unos pollos asados, unas ovejas pastando&#8230; A banda y banda del escenario colgaban unos peces gigantes. Y los sobret\u00edtulos, que Rosal\u00eda usa para mostrar las letras de las canciones, Portet y Garc\u00eda pensaron que val\u00eda la pena tenerlos para lanzar mensajes como \u00abCompro oro\u00bb, \u00abCatarsis colectiva\u00bb y \u00abSe ha encontrado se\u00f1or confuso al lado del escenario\u00bb. Absurdo na\u00eff en tiempos de emperadores extra\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera, la reacci\u00f3n del p\u00fablico fue m\u00e1s intensa a medida que aparec\u00edan las joyas de la corona. La lluvia daba la lata, pero no impidi\u00f3 que el estadio cantara con emoci\u00f3n&nbsp;<em>Aviones plateados<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>No me acostumbro<\/em>, y que alzara el estribillo de&nbsp;<em>El loco de la calle<\/em>&nbsp;con el \u00edmpetu de la juventud que, efectivamente, tiene el ansia de vivir. Justo antes de&nbsp;<em>Dios de la lluvia<\/em>&nbsp;par\u00f3 de llover, una tregua agradable despu\u00e9s de que el agua dejara una parte del escenario bien mojada. Cuando volvi\u00f3, Garc\u00eda, temerario como un portero de balonmano, decidi\u00f3 integrar la lluvia en el espect\u00e1culo. Chapote\u00f3 como un ni\u00f1o mientras cantaba&nbsp;<em>Sara<\/em>, baj\u00f3 del escenario para acercarse al p\u00fablico mientras sonaba&nbsp;<em>Canta por m\u00ed<\/em>&nbsp;y qued\u00f3 bien empapado, claro. Que se pusiera una bata para intentar secarse mientras continuaba cantando fue otra de esas decisiones que solo se toman cuando has entendido que cuando la necesidad entra por la puerta la est\u00e9tica sale por la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>La parte principal del concierto acab\u00f3 con una poderosa&nbsp;<em>Lejos de las leyes de los hombres<\/em>&nbsp;y la maravillosa&nbsp;<em>Dulces sue\u00f1os<\/em>, que Garc\u00eda interpret\u00f3 blandiendo una porra con cascabeles y que incluy\u00f3 tres solos de guitarra especiales: uno de Quimi Portet, otro de Josep Llu\u00eds P\u00e9rez (miembro hist\u00f3rico de El \u00daltimo de la Fila) y un tercero de Sara Garc\u00eda, la hija de Manolo Garc\u00eda. La banda de la gira, que el d\u00eda 7 tiene otra cita en el Estadi Ol\u00edmpic, es s\u00f3lida y atenta a improvisaciones y a las voces del p\u00fablico, y la completan el bajista Antonio Fidel, el bater\u00eda \u00c1ngel Celada, el guitarrista Pedro Javier Gonz\u00e1lez, el percusionista y teclista Juan Carlos Gonz\u00e1lez y las coristas Irene Miller y Elena Reina.<\/p>\n\n\n\n<p>El bis sigui\u00f3 la misma din\u00e1mica. Una calma relativa antes de enlazar&nbsp;<em>Como un burro amarrado en la puerta del baile<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Insurrecci\u00f3n<\/em>&nbsp;mientras volaban delfines y confeti y el estadio era un clamor de versos sobre ser de Barcelona y morirse de calor y las garras de la incertidumbre. \u00abVisca, Barcelona. Visca, Catalunya. Ha sido un placer\u00bb, dijo Garc\u00eda, que, como acostumbra a hacer en sus conciertos, cerr\u00f3 la noche cantando&nbsp;<em>El rey<\/em>. Deuda saldada.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Xavier Cervantes en Diari ARA &#8211; <a href=\"https:\/\/es.ara.cat\/cultura\/musica\/ultimo-fila-salda-deuda-estadio-olimpico_1_5726383.html\">https:\/\/es.ara.cat\/cultura\/musica\/ultimo-fila-salda-deuda-estadio-olimpico_1_5726383.html<\/a><br>Foto Pau de la Calle<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quimi Portet y Manolo Garc\u00eda acompa\u00f1an 55.000 personas en un viaje exultante por la nostalgia Pollos asados. Globos con forma de delf\u00edn. Revolcadas por un suelo mojado. Un garrote con cascabeles. Canciones interpretadas con bata. Mensajes absurdos (\u00abVendo Opel Corsa\u00bb). Consignas insurreccionales (\u00abLo arrasamos todo\u00bb, como una canci\u00f3n de Quimi Portet). Costumbrismo dad\u00e1. Tornadas conectadas<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=24834\" title=\"El \u00daltimo de la Fila salda una deuda en el Estadio Ol\u00edmpico\" target=\"_self\" rel=\"follow\"> <font face=arial size=2>[Leer m\u00e1s]<\/font> <\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":24835,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manolo-garcia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24836,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24834\/revisions\/24836"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/24835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}