{"id":23982,"date":"2024-06-30T12:18:47","date_gmt":"2024-06-30T10:18:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=23982"},"modified":"2024-06-30T12:18:49","modified_gmt":"2024-06-30T10:18:49","slug":"manolo-garcia-el-insurrecto-del-compas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=23982","title":{"rendered":"Manolo Garc\u00eda, el insurrecto del comp\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El artista barcelon\u00e9s ofrece un espectacular concierto de casi tres horas en Concert Music Festival ante un auditorio abarrotado y que vibr\u00f3 con canciones de ayer, de hoy y de siempre<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay&nbsp;<strong>canciones que nacen para convertirse en himnos<\/strong>, capaces de echarle un pulso al tiempo y salir airosas. Es la magia de la m\u00fasica. C\u00f3mo explican si no que un pu\u00f1ado de acordes, un do, un fa, un mi menor, un sol crespuscular con el ca\u00f1o de Sancti Petri al fondo, sean capaces de bajar la temperatura corporal y hacer que se ponga la piel de gallina en pleno verano. Hay quien asegura que no hay sentido m\u00e1s evocador que el olfato, que por eso cerramos los ojos para intentar encontrar en los rincones de la memoria ese lugar com\u00fan que nos trae de vuelta un aroma.&nbsp;<strong>Escuchando a Manolo Garc\u00eda en Chiclana tengo mis dudas<\/strong>. Porque cuando sonaron los primeros compases de&nbsp;<strong>\u2018Insurrecci\u00f3n\u2019<\/strong>&nbsp;viaj\u00e9 en el tiempo d\u00e9cadas atr\u00e1s y me vi en un bar de C\u00e1diz a las tantas de la ma\u00f1ana rodeado de amigos, desafinando como poseos mientras grit\u00e1bamos esa misma letra que todav\u00eda hoy le echa un pulso al enemigo m\u00e1s poderoso, el que acabar\u00e1 derrot\u00e1ndonos alg\u00fan d\u00eda. Pero no todav\u00eda. As\u00ed que por m\u00e1s que digan los neur\u00f3logos sensoriales, me quedo con los entom\u00f3logos de las mariposas en el est\u00f3mago. Los que nunca mienten.&nbsp;<strong>Y cuando canta Manolo Garc\u00eda, mis tripas tienen 20 a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Manolo, Manol\u00edn para los amigos, regal\u00f3 una obertura de festival majestuosa<\/strong>. Partamos de la base de que<strong>&nbsp;Concert Music Festival es uno de esos lugares que irradian felicidad nada m\u00e1s cruzar sus puertas.&nbsp;<\/strong>Una especie de Shangri La chiclanero donde los horizontes, m\u00e1s que perderse, se encuentran. As\u00ed que cuando uno traspasa sus puertas luminosas parece rejuvenecer sin necesidad de botox. Estamos ante una operaci\u00f3n est\u00e9tica del alma. Y si, encima, el cirujano es un m\u00fasico catal\u00e1n con esp\u00edritu andaluz, la combinaci\u00f3n resulta arrebatadora. Plas, plas, plas, venga palmas, venga comp\u00e1s, venga alegr\u00eda, venga quej\u00edos, venga gente pas\u00e1ndolo bien pensando que nunca el tiempo es perdido si se disfruta, que quiz\u00e1 no vengan diez mil veranos, pero que con unos pocos como este nos conformamos, que seremos capaces de volver las tardes inolvidables y que no hay pasi\u00f3n sin llanto. Y en esas est\u00e1bamos, con la gente pegando saltos y los vellos como escarpias, cuando este barcelon\u00e9s de nombre m\u00e1s espa\u00f1ol que el an\u00eds del mono se baj\u00f3 del escenario y empez\u00f3 a firmar portadas de discos de vinilo ante el delirio de los inquilinos de esa cosa que los cursis llaman el&nbsp;<em>front stage<\/em>, o sea, los que est\u00e1n tan cerca que ven las venas del cuello de Manol\u00edn cuando se pega sus gorgoritos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manolo aprovech\u00f3 el ir y venir para serenarse, para saludar a San Fernando (a ver, estamos en Chiclana pero el islote de Sancti Petri es de La Isla y el muchacho no tiene por qu\u00e9 haber estudiado un mapa pol\u00edtico de la provincia) y&nbsp;<strong>para romper una lanza por los aut\u00f3nomos de esta tierra, por los agricultores y los ganaderos, en resumen, por ese sector primario que nos hace la vida m\u00e1s f\u00e1cil&nbsp;<\/strong>y sin cuyo esfuerzo posiblemente todo ser\u00eda m\u00e1s feo. \u201cMancillar el paisaje es mancillar la vida\u201d, dijo antes de seguir adelante con su conciertazo.<strong>&nbsp;Porque lo que ofreci\u00f3 ayer este hombre fue un conciertazo de dos pares de narices.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por aquello de que hasta las mejores obras de arte tienen que tener lo que se conoce como ritmo, Manolo se tom\u00f3 un respiro. Los corazones fueron estabilizando sus pulsaciones mientras regalaba canciones como quien da un refresco.<strong>&nbsp;Y sonaron los violines con compases morunos<\/strong>, aqu\u00ed, tan cerquita del lugar en que Tariq cruz\u00f3 el Estrecho para traernos una cultura que, le pese a quien le pese, llevamos muy dentro. Se refleja en las cuatro cuerdas y en el arco, pero tambi\u00e9n en esos quej\u00edos que tan bien domina Manolo, un m\u00fasico fibroso, afinado, tenso, de nariz poderosa como un caudillo musulm\u00e1n. La herencia \u00e1rabe, andalus\u00ed, flamenca, toma m\u00e1s prestancia cuando se acerca el viernes, cuando huele a azalea, a&nbsp;<strong>rosas de Alejandr\u00eda,<\/strong>&nbsp;a hombres azules del desierto, a jinetes que intentan domar caballos pura sangre que corcovean y a los que derriban como maturrangas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y suenan las palmas al comp\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 palmas! Y ole. Y ole. Y venga palmas. Y venga risas. Y venga bailes. Y manos que se elevan en busca de ese cielo gris\u00e1ceo de la Chiclana m\u00e1s bullanguera. La que es invadida pac\u00edficamente por gaditanos, conile\u00f1os, barbate\u00f1os, vejeriegos, ca\u00f1a\u00edllas, portuenses\u2026 y sevillanos, pues claro, y madrile\u00f1os, faltar\u00eda m\u00e1s. La Chiclana que se abre al mundo apoyada en un festival que ha nacido para completarla. Para hacerla m\u00e1s mujer. M\u00e1s grande. M\u00e1s madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manolo amaga con escaparse a la Sierra del Segura, pero se arrepiente. Se lo piensa. Gira la grupa de esa yegua gitana y canta p\u00e1jaros de barro. Y los echa a volar. Y centenares de m\u00f3viles disparan al cielo y lo llenan de estrellas.&nbsp;<strong>\u201cCuando no tengo barca, remos, ni guitarra, cuando ya no canta el ruise\u00f1or de la ma\u00f1ana. Ahora, sopla el viento, cuando el mar qued\u00f3 lejos hace tiempo\u201d, dice Manolo<\/strong>. Pero el olor a salitre lo contradice. Que estamos en Chiclana, Manu\u00e9. Que aqu\u00ed das dos pasos y te mojas los pies en la orilla. La gente enloquece porque Manolo, en un arrebato, ya no est\u00e1 en el escenario. Est\u00e1 a mi lado.&nbsp;<strong>El t\u00edo se ha bajado y ha venido andando bordeando la barra del bar, armado con su micr\u00f3fono y protegido por unos seguratas, hasta buscar al \u00faltimo de la fila<\/strong>. Porque a m\u00ed siempre me ha encantado ser el \u00faltimo de la fila. En el autob\u00fas, en las clases, en las ruedas de prensa. Voluntario ni pa cobrar. As\u00ed que, de repente, mientras tarareo que hago p\u00e1jaros de barro y los echo a volar, me doy de bruces con el Manu\u00e9. Estamos a metro y medio. \u00a1Qu\u00e9 emoci\u00f3n, joder! Hay quien llora como el que ha visto a L\u00e1zaro levant\u00e1ndose del sepulcro. Milagro en Chiclana. Si la monta\u00f1a no va a Manolo, Manolo va a la monta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El momento es tan inolvidable que hace falta lapiz y tinta para inmortalizarlo<\/strong>. Pero como no llevo lo apunto en el m\u00f3vil, ese oscuro abismo donde la sociedad actual se mece. Somos levedad, dice el Garc\u00eda. Y yo le creo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y de repente suena en su garganta afilada<strong>&nbsp;ll\u00e9vame esta noche a San Fernando,&nbsp;<\/strong>cuyas luces relucen frente al poblado de Sancti Petri donde nos encontramos. Qu\u00e9 momento Manu\u00e9. Un ratito a pie y otro caminando. Y en el escenario se sueltan globos gigantescos, como en esa pel\u00edcula donde un viejo con cara de Spencer Tracy echaba a volar sus sue\u00f1os y su casa en busca del tiempo perdido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y parece que va a ser el final, pero no. Que&nbsp;<strong>al Garc\u00eda le queda mecha.<\/strong>&nbsp;Se marcha con su chaqueta verde y su fular, pero vuelve al poco. Nadie se va del todo en C\u00e1diz. Quien lo asegure no dice m\u00e1s que un reguero de mentiras, porque las leyes de los hombres gaditanos prohiben despedirse a la francesa.<strong>&nbsp;\u00bfO es que acaso me vas a dejar amarrado como un burro a la puerta de un baile?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La canci\u00f3n m\u00e1s esperada, esa que hemos cantado mil veces, resuena con fuerza.<strong>&nbsp;\u201cTanto tienes, tanto vales, no se puede remediar, si eres de los que no tienes\u2026\u201d, pues ya sabes. A galeras. A remar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El p\u00fablico del Concert se enciende. Suena \u2018Aviones plateados\u2019.\u00a0<strong>\u201cSiempre suelo querer lo que no tengo. Y ahora que ya no est\u00e1s aqu\u00ed. Me voy consumiendo\u201d,\u00a0<\/strong>canta Manolo antes de cruzar el charco en un viaje de ida y vuelta y tomar acento mejicano. Y canta sigo siendo el rey, el que la coja pa \u00e9l, y la bamba, que entonada por Manolo suena m\u00e1s flamenca que nunca. Y cuando nos damos cuenta han pasado tres horas.\u00a0<strong>Tres horas de felicidad. \u00bfCu\u00e1nto vale eso? Es lo que nos vamos a llevar compadre.<\/strong>\u00a0Y las luces del escenario se encienden. Para que Manol\u00edn presente a su gente y que su gente pueda verle la carita a su otra gente, la que est\u00e1 abajo, al otro lado de esa frontera invisible que todo artista se afana en destrozar a golpe de guitarra. As\u00ed que, como Manolo Garc\u00eda no es mejicano, ni se va a despedir sin un adi\u00f3s, toma su instrumento m\u00e1s querido y entona:<strong>\u00a0\u201c\u00bfD\u00f3nde estabas entonces cuando tanto te necesit\u00e9? Nadie es mejor que nadie, pero t\u00fa, cre\u00edste vencer&#8230;\u201d. La canta bajito. Como una nana.<\/strong>\u00a0Ea, ea, ea\u2026 ya pas\u00f3. Duerme. Sue\u00f1a. Un do, un fa, un mi menor, un sol al que se ha comido la luna.\u00a0<strong>Hasta pronto, C\u00e1diz&#8230; Hasta siempre, Manolo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: Pedro M. Espinosa &#8211; Foto German Mesa &#8211; <a href=\"https:\/\/www.diariodecadiz.es\/noticias-provincia-cadiz\/manolo-garcia-insurrecto-compas_0_2001028742.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.diariodecadiz.es\/noticias-provincia-cadiz\/manolo-garcia-insurrecto-compas_0_2001028742.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El artista barcelon\u00e9s ofrece un espectacular concierto de casi tres horas en Concert Music Festival ante un auditorio abarrotado y que vibr\u00f3 con canciones de ayer, de hoy y de siempre Hay&nbsp;canciones que nacen para convertirse en himnos, capaces de echarle un pulso al tiempo y salir airosas. Es la magia de la m\u00fasica. C\u00f3mo<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=23982\" title=\"Manolo Garc\u00eda, el insurrecto del comp\u00e1s\" target=\"_self\" rel=\"follow\"> <font face=arial size=2>[Leer m\u00e1s]<\/font> <\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":23983,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manolo-garcia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23982"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23984,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23982\/revisions\/23984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}