{"id":15734,"date":"2016-08-22T12:23:25","date_gmt":"2016-08-22T10:23:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=15734"},"modified":"2025-10-14T10:51:51","modified_gmt":"2025-10-14T08:51:51","slug":"carta-a-un-oro-olimpico-de-37-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=15734","title":{"rendered":"Carta a un oro ol\u00edmpico de 37 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>\u00abs\u00e9 que el que m\u00e1s te gusta, la m\u00fasica que te acompa\u00f1a a diario en el coche es la de Manolo Garc\u00eda\u00bb<\/p>\n<h2 id=\"m69-68-70\">Ruth Beitia, con 1,97 metros, logra la medalla m\u00e1s paciente del mundo despu\u00e9s de cuatro JJOO y 26 a\u00f1os en el salto de altura<\/h2>\n<p id=\"m263-262-264\">Sabina te dir\u00eda: \u00abNunca es demasiado tarde, princesa\u00bb. <strong>Pero como s\u00e9 que el que m\u00e1s te gusta, la m\u00fasica que te acompa\u00f1a a diario en el coche es la de Manolo Garc\u00eda<\/strong>, ser\u00e1 mejor decirte lo que t\u00fa ya sabes de sobra, \u00abnunca el tiempo es perdido\u00bb y hasta recordarte que \u00abcuando t\u00fa regresas, las ma\u00f1anas levantan el vuelo\u00bb.<\/p>\n<p>Y, s\u00ed, claro que hoy es una de esas ma\u00f1anas. Quiz\u00e1 la mejor de tu vida, oro ol\u00edmpico, al fin, a los 37 a\u00f1os, Ruth Beitia Vila, tanto tiempo esperando, tantas lesiones y pesadillas vencidas, tanta paciencia los inviernos, \u00abnunca el tiempo es perdido\u00bb, lo dice la canci\u00f3n y hay pocas canciones que mientan.<\/p>\n<div class=\"ads-full-width\">\n<div id=\"m33-32-34\" class=\"\">\n<div id=\"amg_videointext\">\n<div id=\"sc-24jz1hybirp2vuz0k9\" data-smartplay-instance-id=\"0\" data-version=\"4.1.5-gd78f779\">\n<div id=\"sc-24jz1hybirp2vuz0k9-backdrop\">\u00a0Hoy, no se sabe si glorificarte o es suficiente con admirarte. Pero hay resultados como \u00e9ste que imponen de veras. M\u00e1xime si se compara tu edad con los 18 a\u00f1os de la norteamericana Vashti Cunningham. Entonces no se sabe d\u00f3nde est\u00e1 el l\u00edmite entre la realidad y el cuento de hadas.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p id=\"m273-2-274\">No se sabe siquiera si esto de hoy es un alegato a lo imposible. Una mano o una broma del destino. Pero s\u00ed se sabe que t\u00fa oro ol\u00edmpico ya est\u00e1 aqu\u00ed y que lleg\u00f3, a fuego lento, en el estadio Joao Havelange, a 8.000 kil\u00f3metros de tu casa, en Santander. Te ha sido suficiente con 1,97 metros.<\/p>\n<p id=\"m284-4-285\">Son los tiempos que corren en el salto de altura y que t\u00fa has interpretado antes que nadie. As\u00ed que nosotros tenemos el deber moral de recitar de memoria ese podio que nos deja Rio: Ruth Beitia, Mirela Demireva y Blanka Vlasic. Se dice y no se cree. Campeona ol\u00edmpica. Hay lugares ad\u00f3nde la imaginaci\u00f3n no sabe c\u00f3mo llegar.<\/p>\n<p>Al fondo quedan los d\u00edas y los cielos lluviosos, la libreta de tu entrenador y tantas gentes de tu generaci\u00f3n que se retiraron hace tanto. Es la certeza de que no ardi\u00f3 tu paciencia en todo este tiempo y de que no siempre fue f\u00e1cil. La intuici\u00f3n de reinventarse y de volver a vivir a Santander, a ver el mar desde tu ventana.<\/p>\n<p>A\u00fan recuerdo a la antigua Ruth Beitia, la que no pas\u00f3 la previa a los 25 a\u00f1os en los Juegos de Atenas 2004. La que no imaginaba soluci\u00f3n a sus dolores de espalda. La que ve\u00eda que el tiempo pasaba y el destino no la tomaba la mano.<\/p>\n<p>Tampoco lo hizo en Pekin 2008, s\u00e9ptima, pero lo que segu\u00edamos sin imaginar entonces, princesa, es que \u00abnunca es demasiado tarde\u00bb y que, sin aproximarse a los 2,08 metros que saltaba la croata Blanca Vlasic, alg\u00fan d\u00eda tambi\u00e9n podr\u00edas ser medallista. As\u00ed ha sido.<\/p>\n<p id=\"m306-6-307\">El resultado es hoy, 48 meses despues del cuarto puesto de los Juegos de Londres. Un desaf\u00edo que has ejecutado con seguridad antes y despu\u00e9s de llegar a R\u00edo. As\u00ed que hoy nos hiciste un poco m\u00e1s sabios. Nos has demostrado que un oro ol\u00edmpico no es incompatible con trabajar y estudiar, matriculada como est\u00e1s ahora en la Facultad de Psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>Y la motivaci\u00f3n. Sobre todo, esa motivaci\u00f3n, que se resigna a envejecer. A los 37 a\u00f1os, seamos realistas, no es l\u00f3gico estar en R\u00edo. La edad media de las 17 finalistas no era esa. Pero t\u00fa tienes una diferencia. \u00abAdoro competir\u00bb, replicas cada d\u00eda que te preguntan y, si te dan a elegir, prefieres que nadie te llame princesa. No naciste para serlo, dices y les dices a tus sobrinos.<\/p>\n<p>Y eso es car\u00e1cter, Ruth, tu primera medalla, seg\u00fan tu entrenador, el viejo Ram\u00f3n Torralbo, sabia consecuencia de \u00e9sta y de las trece medallas que llegaron con anterioridad, casi todas en estos \u00faltimos cuatro a\u00f1os en los que tus ilusiones tambi\u00e9n nos pertenecieron a nosotros. Fue un placer vivirlas y conocerlas.<\/p>\n<p>As\u00ed que enhorabuena, amiga, y el d\u00eda que nos falle la paciencia nos acordaremos de t\u00ed y de Manolo Garc\u00eda y de la letra de esa canci\u00f3n suya en la que nos pide \u00abcabalgar hacia la eternidad\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1s t\u00fa, Ruth Beitia Vila, su vivo retrato<\/p>\n<p>Fuente: P\u00fablico &#8211; Alfredo Varona &#8211; <a href=\"http:\/\/www.publico.es\/deportes\/carta-oro-olimpico-37-anos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ENLACE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abs\u00e9 que el que m\u00e1s te gusta, la m\u00fasica que te acompa\u00f1a a diario en el coche es la de Manolo Garc\u00eda\u00bb Ruth Beitia, con 1,97 metros, logra la medalla m\u00e1s paciente del mundo despu\u00e9s de cuatro JJOO y 26 a\u00f1os en el salto de altura Sabina te dir\u00eda: \u00abNunca es demasiado tarde, princesa\u00bb. Pero<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=15734\" title=\"Carta a un oro ol\u00edmpico de 37 a\u00f1os\" target=\"_self\" rel=\"follow\"> <font face=arial size=2>[Leer m\u00e1s]<\/font> <\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15734","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manolo-garcia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15734"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24552,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15734\/revisions\/24552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}