{"id":13477,"date":"2015-10-13T09:53:48","date_gmt":"2015-10-13T07:53:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=13477"},"modified":"2015-10-13T09:55:28","modified_gmt":"2015-10-13T07:55:28","slug":"los-mariachis-del-cerebro-de-toni-coromina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.manologarciaycia.com\/?p=13477","title":{"rendered":"Los Mariachis del Cerebro. De Toni Coromina."},"content":{"rendered":"<p>Las canciones intrusas nos van taladrando la mente sin que podamos evitarlo. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no ha sufrido, en un momento u otro, la invasi\u00f3n obsesiva de una canci\u00f3n en su cerebro, una tonada \u2013con letra o sin letra- que no podemos quitarnos de la cabeza? Cuando yo era peque\u00f1o, recuerdo que los pintores de paredes ten\u00edan la costumbre de pasarse la jornada laboral silbando o cantando canciones mientras manejaban la brocha. A menudo eran fragmentos de populares zarzuelas, como aquel que dec\u00eda \u201cA beber en beber y a apurar, las copas de licor&#8230;\u201d de Marina, o \u201cFiel espada triunfadora &#8230;\u201d, de El hu\u00e9sped el sevillano. En el caso de los pintores, no creo que se tratara de una obsesi\u00f3n, sino solo de una manera de llenar el tiempo sin quedar atrapado en las preocupaciones cotidianas.<\/p>\n<p>Las canciones intrusas (o algunos pegajosos temas publicitarios) probablemente no son ning\u00fan problema importante, aunque a veces llegan a molestar. Nos van taladrando la mente sin que podamos evitarlo. El buen amigo Antonio Fidel -bajista durante a\u00f1os de los grupos musicales Los R\u00e1pidos, Los Burros y El \u00daltimo de la Fila-, dice que los culpables de este curioso fen\u00f3meno son unos mariachis que todos tenemos alojados en el disco duro cerebral, y que se ponen a cantar cuando menos lo esperamos, s\u00f3lo para fastidiar. Eso suele pasar cuando estamos realizando actividades autom\u00e1ticas y el cerebro empieza a buscar claves para su distracci\u00f3n. Entonces aparecen ellos.<\/p>\n<p>Las canciones intrusas acostumbran a manifestarse en los ni\u00f1os que vemos por la calle, mientras van cantando sin descanso La lluna, la pruna, o El gegant del pi\u201d. De hecho, en su peque\u00f1o mag\u00edn todav\u00eda no tienen grabadas mucho tonadas. En mi ranking de los &#8217;40 principales\u2019, arraigado en \u00e9pocas pret\u00e9ritas, figuran fragmentos desagradables y no deseados, que los mariachis resucitan sin permiso: La fiesta de Blas, Eva Mar\u00eda, El Chico de la arm\u00f3nica o, en el peor de los casos, himnos patri\u00f3ticos tan antag\u00f3nicos como la Marcha Real, Els Segadors o la Marsellesa.<\/p>\n<p>He preguntado a algunos amigos de mi generaci\u00f3n cu\u00e1les eran sus canciones intrusas, y me han citado, entre otras, Al partir (de Nino Bravo), Chiquitita i Waterloo (de Abba), Changes (de David Bowie), Rosor (canto para varios int\u00e9rpretes), Lady Banana (de Tony Ronald), Vivo cantando (de Salom\u00e9), Hey Jude (de los Beatles), La tieta (de Serrat), Hotel California (de Eagles), o Ne me quittez pas (de Brel). En cambio, personas m\u00e1s j\u00f3venes que yo han referido canciones de Shakira, Los Morancos, Ricky Martin, Els Pets, Lady Gaga, Beyonc\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1l es el mecanismo que provoca esta misteriosa disfunci\u00f3n de la mente, ni cu\u00e1l es la soluci\u00f3n para evitar el embate de los malditos mariachis. A veces he probado de quitarme de la cabeza una canci\u00f3n sustituy\u00e9ndola por otra de m\u00e1s agradable. Pero no siempre funciona y puedo acabar encadenando piezas invasoras, una tras de otra.<\/p>\n<p>Toni Coromina en La Vanguardia de 13\/10\/2015, con Antonio Fidel Madrid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las canciones intrusas nos van taladrando la mente sin que podamos evitarlo. \u00bfQui\u00e9n no ha sufrido, en un momento u otro, la invasi\u00f3n obsesiva de una canci\u00f3n en su cerebro, una tonada \u2013con letra o sin letra- que no podemos quitarnos de la cabeza? 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