Nota personal de Manolo García

Nota personal de Manolo García:

«Ínclitos y nunca suficientemente bien ponderados amigos,

Supongo que me entenderéis cuando os digo que no hay nada que fastidie más que tener un plan para realizar actividades que te provocan el frenesí digno de un niño y no poder llevarlo a cabo. Por supuesto, esta actividad ilusionante se llama GIRA. El tener que posponerla unas semanas, en este año de GRACIA de 2022, ha sido para mí, como imaginaréis, un hecho por inesperado, algo turbador, desconcertante y una nueva lección de vida. Una más.

Como en este caso las causas eran de fuerza mayor, (un mayor por suerte no demasiado mayor), me quedé un pelín chafado. Asumido y admitido (no quedaba otra), me he dedicado a pintar como loco. El resultado de esta situación, obviamente las obras presuntamente artísticas conseguidas en estos días de calma obligada, ha sido como mínimo sorprendente y como máximo interrogante, del tipo: ¿quién soy?, ¿adónde voy?, ¿a qué hora?, etcétera. A la vez, repito, por esa situación singular, esta actividad mía paralela me ha posibilitado alejarme de algunas vicisitudes mentales que podrían haber llegado a acuciarme, en caso de estar mano sobre mano, y encontrándome fuera del campo de juego como ha sido el caso.

Tampoco ahora es cuestión de dar un parte médico, porque no creo que sea necesario a la par que medio país está o ha estado en una situación similar y lamentablemente en muchos casos muy grave.

A lo que vamos ahora: esta semana empezamos la segunda vuelta de ensayos para el primer concierto que será, ¡espero!, el 18 de junio en la ciudad de Onda (Castellón).

Ponemos la maquinaria en marcha con gran regocijo de los profesores músicos, equipo técnico, promotor, empresas de sonido e iluminación, personal de asistencia en carretera, marketing, servicio de comidas y bebidas en los recintos pertinentes, parque automovilístico, carga y descarga, paquetería, venta de objetos singulares recuerdo del concierto al que se asiste, seguridad y toda la maravillosa parafernalia que se precisa para que un pigmeo, aquí servidor de todos ustedes, junto a su grupo de amigosprofesoresmúsicosingenieros suba a unas tablas a dar unos alaridos descomunales en una pretendida propuesta lírico-poética.

Con la excusa razonable de hacer que algunos días de nuestra vida brillen con un fulgor especial invocando a los dioses de la emoción y a la vez desconvocar y anular, por unas horas al menos, a esos diosecillos, pretendidos ombligos del mundo, del pasteleo al que se nos somete en nuestro generalmente arrastrado devenir cotidiano por parte de unas instancias superiores que nadie sabe ni de qué pie cojean, ni qué rollo llevan ni mucho menos qué pretenden (aunque alguna sospecha tengo de esto último). Ponemos la maquinaria en marcha.

A los que ya tenéis entradas y habéis aceptado el cambio de fechas, muy agradecidos y contentos. A los no os será posible acudir en los nuevos días y habéis pedido devolución, os pedimos disculpas por las molestias. Seguro que nos veremos otros días. Entretanto, sed felices y aprovechemos los días de sol y consumamos comida sana quilómetro cero, por ejemplo.

Un abrazo sincero de vuestro desaforado amigo y os recomiendo encarecidamente la ingesta moderada de higos chumbos y, por qué no, unos buchitos de agua de mar. A ser posible de alta mar por menos contaminada; Y teniendo en cuenta por supuesto que ambas acciones se lleven a cabo de una forma separada por unas horas, dado el peligro, en caso contrario, de unos meteorismos intestinales contumaces y terribles.

En serio, cuidaos mucho. Salud, alegría para todos y que no decaiga.»

Fuente: Manolo García

Foto: Jesús G. Feria (La Razón)