Monthly Archives: octubre 2019

Manolo García, arte ante un mundo que muerde

Al músico Manolo García (1955, Barcelona) no es necesario presentarlo. Su trayectoria es longeva, con más de 40 años de creación musical desde aquellos primeros ‘cover’ de Triana y Miguel Ríos que precedieron al experimento de Los Rápidos, las televisiones destrozadas a guitarrazos de Los Burros, la trascendencia de El Último de la Fila y la consagración en solitario. Citar ‘Huesos’, ‘Insurrección’, ‘Como un burro amarrado a las puertas del baile’ ó ‘Pájaros de barro’ es aludir a himnos asentados en el imaginario colectivo con la alegre tranquilidad del artista reservado que, con extraña energía hierática, las compuso sin ánimo de dar la vuelta al mundo.

El íntimo Manolo García que se personó ante los medios de comunicación en la presentación de su nueva exposición era tan sencillo como el marco de la misma: la preciosa Casa García de Biedma, una vivienda señorial restaurada que se contrapone a la modernidad del Metro en un callejón contiguo a la Calle Real de Armilla. Con aire calmado y una rebeca de tono tierra, la típica que todos nos resistimos a descolgar del armario, el artista catalán de raíz manchega explicó pacientemente que las obras que nos rodeaban eran hijas de “una necesidad intrínseca”, reacción a “un mundo exterior que me muerde, como un escorpión”.

La muestra, titulada ‘Poetas desafectos, excéntricos romeros’, es una delicia para los ‘manoleros’ porque plasma en distintos soportes el acervo lírico del Manolo García músico. “Al fin y al cabo todo viene de la misma persona”, sonríe el autor. 25 dibujos a lápiz, realizados en víspera de conciertos de la gira ‘Geometría del Rayo’, nos muestran el constante diálogo de la naturaleza (y sus fuerzas) con la tecnología (y sus ridiculeces), tema recurrente en la creación de un artista comprometido desde hace décadas con la causa ecologista porque “la naturaleza es nuestra madre y nos empeñamos en vivir de espaldas a ella, sin hacer ascos a destrozarla en dudoso beneficio humano”.

Caminando por ese mismo sendero hallamos un conjunto de ocho esculturas, ‘Seres deshumanizados sufrientes ante el paisaje pervertido’. Son creaciones hechas con materiales básicos, “hilos conductores de la vida humana”, como la madera o la arcilla. “Desde que fabricamos materia, hemos adelantado en unos aspectos y perdido en otros”, razona Manolo García. “Los elementos naturales dulcifican el alma, y la prueba es que nos tiran. Por muy bonito que sea un hotel de diseño, nos llama más una casa rural, o un edificio como éste”. Y levanta los ojos en una humilde mueca para ensalzar a la Casa García de Biedma.

La muestra se completa con dos docenas de cuadros realizados con diversas técnicas. En ellas vemos los temas ya mentados, aderezados con antropomorfismos para hacer hincapié en cuánto comparten el humano y la naturaleza que lo envuelve. Reconocemos composiciones que enfatizan el equilibrio y las relaciones de poder. También otros elementos más misceláneos como apariciones marianas y abstracciones.

Todo son expresiones del impulso creativo, “intrínseco” y a la par “elegido”. Preguntado por sus rutinas, Manolo García contó que sigue los consejos de su abuelo para dedicar “ocho horas a dormir, ocho a trabajar y ocho a vivir”. Es en este último cajón entra el tiempo consagrado al arte. “Elijo pintar antes que responder mensajes de Whatsapp. Si tengo una hora libre, prefiero escuchar a sabios y leer a Borges o Faulkner muy por encima de la holganza o el cotilleo. Si fuera al revés, no podría regalarme estos momentos de asueto que necesito y me estaría dejando inocular mensajes y modos de pensar que no comparto”.

‘Poetas desafectos, excéntricos romeros’ es un compendio de invitaciones a una vida ralentizada e introspectiva, relajada y creativa como su poliédrico autor. Estará expuesta en la Casa García de Viedma de Armilla desde el 30 de octubre hasta el 30 de noviembre, abierta de martes a sábado de 17h a 21h y además los sábados y domingos de 11h a 14h.

Fuente: Granada en la Red – ENLACE

Manolo García: «Con esta gira acústica estoy como un niño con un juguete nuevo»

El artista catalán llega a Roquetas de Mar con un formato más íntimo. Asimismo, anuncia disco inédito y libro de poemas y escritos para 2020.

Manolo García llega hoy al auditorio de Roquetas de Mar para presentar en la provincia la primera gira en acústico de su carrera.

El cantante barcelonés, dada su apretada agenda, atendió por teléfono a Diario de Almería en la víspera de una velada para la que está todo el papel vendido.

Aterriza en Roquetas de Mar con la primera gira en acústico de su carrera. ¿Qué se van a encontrar los espectadores que acudan al auditorio esta noche?

Hago un concierto bastante extenso y toco canciones de todas las épocas que, por el mero hecho de cambiar una guitarra eléctrica por una acústica o un teclado por un acordeón y de, en definitiva, tocarlas con otros instrumentos, ya suenan de otra manera. Hago una revisión bastante general de mi repertorio con sonoridades diferentes.

La relación de un músico con las ciudades que visita cuando está de gira es un tanto extraña porque su camino suele ir a caballo entre carretera, hoteles y escenarios pero, ¿guarda algún recuerdo especial de Almería y su provincia?

La primera vez que visité el Cabo de Gata o el desierto de Tabernas me sorprendieron y me fascinaron muchísimo. He de confesar que las ciudades turísticas con sus edificios funcionales no me mueven el corazón, pero la capital de Almería tiene algo entrañable, algo antiguo; el color de las casas, la Alcazaba… todo eso tiene algo terroso que me atrae. Son muchos años visitando ciudades y de todas guardo algo en el recuerdo.

«NO RENUNCIO A MI PASADO MÁS ROCKERO, PERO SOY UNA PERSONA QUE HE APRENDIDO A SER FELIZ CON LO QUE TENGO»

Ha contado en alguna ocasión que esta gira nace de un sentimiento de nostalgia al acabar la anterior y que tuvo que reinventarse para ofrecer a sus seguidores algo distinto. ¿Cómo ha sido el proceso de creación para dar otro aire a canciones que el público ya conoce?

Es un trabajo de estudio, de coger la guitarra, de local de ensayo y de horas de empezar a vislumbrar nuevos caminos para la canción. Yo para eso tengo facilidad porque me gusta hacer arreglos nuevos. No es difícil, hay que ponerse y echarle cariño. Revisar una canción propia es un reto muy seductor. Hay canciones como A San Fernando o Rosa de Alejandría que tienen otro pulso. Por ejemplo, Pájaros de barro la tocamos con un solo instrumento de percusión muy suave. Me gusta cantarlas así, aunque también es cierto que son canciones que llevo cantando, en algunos casos, más de veinte años y siempre hay que renovarse. De todas formas, nunca me he aburrido de ellas porque tengo mis propios mecanismos para cambiar melodías o girar notas hacia un lado u otro.

A San Fernando, por ejemplo. Es curioso que la canto más a gusto ahora que cuando lo hago en su versión eléctrica.

Está siendo, como es costumbre en usted, una gira extensa que empezó el pasado mes de abril y que concluirá en diciembre. Con el cartel de ‘no hay billetes’ colgado allá por donde pasa, ¿le abruma la aceptación que está teniendo por parte de crítica y público su nueva propuesta?

Más que abrumarme, me alegra porque era mi sueño de juventud, aunque los comienzos con mis primeros grupos no fueron fáciles. Luego hay que mantener el listón porque si llegas a una cota de aceptación por parte del público, tampoco puedes abandonarte, sino seguir haciendo canciones que lleguen y conciertos que no defrauden a nadie. Que la gente esté contenta en mis conciertos coincide conmigo, no por llevar muchos años en esto lo hago de una manera maquinal, forzada o por un interés económico. Claro que vivo de esto y obtengo beneficio, pero es la ilusión de mi vida. Cuando empecé con Los Rápidos y Los Burros venía muy poquito público a vernos: veinte, cuarenta, cincuenta personas… ¡cien ya era un logro! Ahora estoy encantado de que mi oficina me diga que en una ciudad está todo vendido y pienso ‘pues me lo he ganado’, porque he estado muchos años actuando para 50 personas en salas para 500. Como he vivido esa experiencia, que ha sido mi escalera para llegar a un público mayor, disfruto de mi situación actual.

No es la primera vez que opta por actuar en teatros y auditorios y, además, ha declarado que le gusta más la cercanía con el público y la sonoridad en estos espacios. El derroche de energía no es el mismo, pero no por ello ha de ser un concierto tranquilo…

Yo entiendo que es un concierto alegre, también el derroche de energía con los años va mermando y has de gestionarla. Ahora no puedo estar dándome las carreras que me daba hace diez o quince años, que era un torbellino, pero también quiero pensar que canto mejor por el mero hecho de hacerlo más pausado. En esta gira, los sonidos que a mí me llegan le dan a mi garganta otra posibilidad, tengo más espacio para desarrollar el canto. No significa esto que renuncie a mi pasado más rockero, de hecho deseo y espero que vuelva, pero soy una persona que he aprendido a ser feliz con lo que tengo. Por eso con esta gira acústica me lo estoy pasando como un niño con un juguete nuevo. Además veo a la gente contenta, que es el verdadero éxito.

«NUNCA ME HE ABURRIDO DE MIS CANCIONES PORQUE TENGO MECANISMOS PARA CAMBIARLAS»

Está siendo una gira de fines de semana. Cuando no está en la carretera, ¿aprovecha para componer o prefiere evadirse de la música con la que es su otra pasión: la pintura?

En las últimas semanas no estoy pintando porque estoy grabando un nuevo disco ya y, si todo va bien, espero publicarlo el año que viene. Estoy contento, me lo estoy pasando bien y trato de renovarme y que las canciones tengan un tratamiento nuevo, diferente. Y en cuanto a pintura, el pasado martes inauguré en Armilla (Granada) una exposición donde presento cuadros, dibujos y esculturas que he ido haciendo durante los dos últimos años.

Dedica sus conciertos a la activista por el cambio climático Greta Thumberg. ¿Cree que la sociedad está lo suficientemente concienciada al respecto?

No, una parte de la sociedad mira hacia otro lado, vive al día y no quiere sentir la angustia de que algo duro puede estar acercándose. Una pequeña parte sí que lo está, e incluso algo angustiada. Yo lo estoy porque mi conciencia ecologista la he tenido desde pequeñito, siempre he sentido en mí ese rechazo al consumo desaforado, a que estamos machacando el planeta y a que estamos viviendo en él como si fuese nuestro o tuviésemos derecho a lacerarlo. El planeta tiene unos límites, la demografía aumenta y los avances en medicina han conllevado que vivamos más y que cada vez seamos más gente en el mundo, lo cual significa que si no estamos hábiles a la hora de distribuir las energías, los alimentos o el agua esto puede tener un fin desastroso. Nuestro cuerpo político no está haciendo caso a esta emergencia que no es un problema, sino el problema. Claro que hay otras cosas sobre la mesa como el paro o las pensiones, pero si el cambio climático sigue adelante esos problemas quedarán en nada comparado con lo que se puede avecinar. Y esto no es ser catastrofista, es ser realista y hacer caso al corazón, a las evidencias y a los científicos, que nos están diciendo que hay que actuar ya.

Volviendo a su música, a riesgo de que una vez concluya esta gira vuelva a invadirle el mismo sentimiento que le llevó a embarcarse en el proyecto acústico, aparte del disco nuevo en el que ya está trabajando, ¿tiene ya algo en mente para el próximo año?

Un disco da bastante tarea, soy muy meticuloso en ese sentido y paso meses trabajando, pero también estoy preparando un libro con poemas y escritos de estos últimos años y quiero publicarlo en 2020. Entre eso, y alguna exposición más de pintura que ya me están pidiendo y que me apetece mucho hacer, va a transcurrir el año que viene.

«EN MIS PRIMEROS AÑOS ACTUABA PARA 40 O 50 PERSONAS Y POR ESO DISFRUTO MÁS DE MI SITUACIÓN ACTUAL»

Se van a cumplir dos años del lanzamiento de Geometría del rayo, su último disco de estudio, el cual fue un éxito de ventas y le valió la consecución de un Grammy Latino. Ha dejado el listón alto para su próximo trabajo… 

La carrera del músico no es la de un deportista, que debe superarse constantemente. Es en lo emocional en lo que estamos, y en ese camino, por suerte para nosotros, hay muchos recovecos, lugares que no existen pero que están llenos de posibilidades; esa emoción que puede captarte un ritmo fácil o el misterio de unos acordes impensables. Aunque se han inventado máquinas que componen canciones, las cosas no son así. Una canción buena surge del misterio, del interior o del estado de ánimo de una persona que tiene una capacidad para reunir acordes, melodías y textos. Yo no me planteo que si mi disco anterior me dio un Grammy Latino o gustó muchísimo, tenga que hacer otro para mejorarlo, ¡me volvería loco y sería angustioso! Yo simplemente me pongo a buscar otros soles, otras lluvias… y voy haciendo. La única pequeña garantía que tengo de conseguir algo decente es hacer mucho, es decir que para un disco de diez o quince canciones trabajo en treinta y cinco o cuarenta ideas, y voy desechando en un cajón, voy retocando… También te vuelves más cauto y menos impulsivo, y te das cuenta de que no todo es carretera, conciertos o vida de bohemia, sino de que el trabajo de estudio es muy bonito y que los años te van apaciguando. ¡Claro que quieres que tu disco nuevo guste!, pero tengo la capacidad de no imponerme buscar formas de crecer, sino de gozar lo crecido.

Fuente: Diario de Almería – David García – Foto Miguel Angel Molina – ENLACE

Manolo García y sus mundos soñados

‘POETAS DESAFECTOS, EXCÉNTRICOS REMEROS’ | RESEÑA

  • El cantante barcelonés inaugura su primera exposición en el centro cultural de Armilla donde exhibe 60 obras de reciente creación
  • El artista recalará este viernes con su gira Acústico, acústico, en el Palacio de Congresos, cuyas entradas están agotadas desde hace semanas

En la casa de Manolo García no había lugar para el arte ni el conocimiento. Nació en el seno de una familia de humildes labradores. Sin embargo, el cantante de Poblenou siempre tuvo clara su vocación. A excepción de su abuelo paterno, al que le contaron sus tías que tenía una bonita voz, él era el único en la familia con ese tipo de inquietudes. Un día cogió a su padre por banda y le dijo: «Yo no voy a trabajar en la fábrica. Voy a ser músico y a pintar«. Y así ha sido desde que a los 14 años se subió a un escenario. El artista catalán tampoco ha parado de pintar, una faceta que nunca ha dejado de cultivar y que muchos de sus seguidores conocen por las portadas de algunos de sus discos, que él mismo diseña.

García inauguró ayer su primera exposición en el Museo Etnográfico de Armilla, ubicado en la Casa señorial García de Viedma, donde exhibe 60 obras de reciente creación entre cuadros, dibujos y esculturas. Una paleta de vivos colores, lo rural, el humor grotesco y el surrealismo se abrazan en Poetas desafectos, excéntricos remeros. «Pinto por una necesidad intrínseca, vital, muy poderosa. En el instituto el profesor de matemática daba clases y yo dibujaba. Me interesaba el mundo de los sueños. Pintar y soñar. Pintar es volar, es viajar, es ser libre. Desde crío he tenido la noción clara de que lo más me interesa en la vida es la libertad, que es lo que menos tenemos en nuestras sociedades tras una aparente organización social democrática y libre. Es un engaño», señaló el cantante.PUBLICIDAD

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La alcaldesa de Armilla,  Loli Cañavate, y el cantante posan junto a 'Día feliz'.
La alcaldesa de Armilla, Loli Cañavate, y el cantante posan junto a ‘Día feliz’. / CARLOS GIL

Las obras de arte de García definen a la perfección el carácter de su autor. «Hay un punto surrealista siempre en mí, un amor por el color. No tengo una paleta triste, sino bastante luminosa porque soy alegre. También soy una persona que le busca el humor a todo y la ironía a ciertos momentos graves», explicó. En su pintura, dijo, «hay una búsqueda de mundos nuevos». Basta con ver piezas como Alma materHuyendo de la esclavitud o Insaciable ser, cuadros protagonizados por animales antropomórficos donde en muchas ocasiones los títulos aluden a una reflexión en torno a la condición humana.

Entre las influencias pictóricas de García se encuentran «muchos ismos», precisó. «El impresionismo, el surrealismo y el dadaísmo me encantan. Hago lo que puedo. Busco un camino propio dentro de que tenemos mil influencias. Cualquier creador, y más en el siglo XXI, ha visto, oído y saboreado tanto arte que tiene influencias por todos lados«, razonó el artista, que confesó no poder pintar si no suena música en su tocadiscos -y a poder ser de Bob Dylan, Creedence, Triana, Camarón o de los 70-.

arios de sus dibujos a lápiz, de inspiración daliniana, realizados durante la gira de 'Geometría del rayo'.
arios de sus dibujos a lápiz, de inspiración daliniana, realizados durante la gira de ‘Geometría del rayo’. / CARLOS GIL

Una de las partes más interesantes de la exposición se corresponde con sus 25 dibujos a lápiz sobre papel, que elaboró en sus ratos libres durante la gira de Geometría del rayo en 2018. «Al volver del concierto como no puedo dormir me pongo a dibujar de madrugada o a veces antes de irme al concierto porque estoy nervioso. Y me relajo así. Todo está dibujado en hoteles. Es una responsabilidad enorme hacer felices a 3.000 personas», relató. Este viernes, el músico recalará con su gira Acústico, acústico, en el Palacio de Congresos. Las entradas están agotadas.

Un alegato contra la modernidad

Otra pata de la muestra es el conjunto de ocho esculturas de madera, hierro y materiales reciclados, definidas por él mismo como «seres deshumanizados sufrientes ante el paisaje pervertido»; y tres banquetas de la casa de su abuelo que él ha pintado. «El ser humano vivía al hilo de esos elementos naturales. Desde que hemos empezado a fabricar otras materias, como el coche o el móvil, el ser humano ha perdido. Estas esculturas representan el pasado de donde venimos; y es un alegato contra la modernidad«, reconoció.

Una de las esculturas de Manolo García.
Una de las esculturas de Manolo García. / CARLOS GIL

Horario de visitas

De martes a viernes

De 17:00 a 21:00.

Sábados

De 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.

Domingos

De 11 a 14:00.

Su defensa de lo rural, de la naturaleza, la representa también a través de sus cuadros y de sus acciones. «A partir de la revolución industrial se trabaja de espaldas a la naturaleza. No se hace ascos al deterioro, a machacar el planeta en beneficio dudoso humano. Por lo menos desmesurado. Mi amor por la naturaleza esta ahí. Mi dolor por ver cómo año año se aceleran los acontecimientos, me refiero al cambio climático. No soy catastrofista. La cosa es urgente. Cuando escuchas hablar a Greta Thunberg es sensato, no dice otra cosa que no dicen los científicos«, denunció.

«Dan ganas de llorar al ver las imágenes de Barcelona»

Durante la presentación junto a la alcaldesa de Armilla, Loli Cañavate, un periodista le preguntó por la situación en Cataluña. «Es una cuestión política. De esos polvos llegan estos lodos. Alguien dijo que para que las personas no tengan que enfrentarse, enfrentad las ideas. Que los políticos enfrenten sus ideas. Quizá no nos pongamos de acuerdo en un día o en un año. Pero vamos a confrontar nuestras ideas políticamente para que la gente, que no tiene culpa de nada, no se tenga que enfrentar en las calles. ¿Qué siento al ver las imágenes de Barcelona? Mucha pena. Dan ganas de llorar», admitió.

Un collage sobre tela titulado 'Fósforos del fútbol ante el cambio climático'.
Un collage sobre tela titulado ‘Fósforos del fútbol ante el cambio climático’. / CARLOS GIL

¿Qué pócima secreta utiliza para estar tan activo? «Mi abuelo decía: «Ocho horas para trabajar, ocho horas para dormir y ocho horas para vivir por ahí como puedas». Si tengo que estar todo el día contestando mensajes de WhatsApp no voy a poder pintar. Tengo que elegir. Quiero pintar. Si tengo que dedicar mis horas al cotilleo cósmico no voy a estar en mí. Ni voy a poder regalarme nada a mí mismo. Si voy a estar recibiendo chistes burdos espantosos prefiero estar leyendo a Faulkner, a Garcilaso, a Lope de Vega, a Cervantes. Quiero escuchar a personas sabias. Leer a Borges. Mi tiempo es oro y no puedo malgastarlo en chorradas«, respondió orgulloso.

Antes que contestar a mensajes en WhatsApp o dedicar tiempo al cotilleo cósmico, García prefiere leer a los clásicos, pintar mundos soñados y hacer música, «una posibilidad de ser libre, de que la mañana sea tuya, y no de Pedro Sánchez, de Podemos o de la sequía«.

Fuente: Granada Hoy – Isabel Vargas – Fotos Carlos Gil – ENLACE

El músico Manolo García expone poemas hechos dibujos y escultura

El cantante Manolo García ofrece desde este miércoles en la Casa García de Viedma de Armilla (Granada) un recorrido por el arte plástico en la exposición «Poetas desafectos, excéntricos romeros», en la que convierte esos versos en dibujos, pinturas y esculturas.

El cantante Manolo García ha visitado hoy esta muestra que, hasta el 30 de noviembre, permitirá al visitante recorrer su prolífica carrera pictórica y acercarse a esta otra vertiente artística del que fue voz de El último de la fila.

El centro cultural de Armilla acoge la exposición «Poetas desafectos, excéntricos remeros», una muestra con la producción más reciente del artista que combina 24 pinturas en óleo y acrílico, 36 dibujos en papel y varias esculturas en hierro y madera.

El artista barcelonés también ha publicado tres libros sobre sus dibujos y pinturas y compagina los conciertos con este perfil desde que expuso de manera individual por primera vez en 1992, una muestra a la que se han sumado otras en solitario o colectivas.

«Así como hay personas que por medio de la red llevan una especie de cuaderno de Bitácora de las pequeñas cosas de su día a día, a mí lo que me apetece es mostrar mi obra pictórica a través de la cual casi cada día miro un rato el mundo», ha explicado García sobre su pasión por el arte plástico.

Fuente: Diario.es – EFE – ENLACE

Manolo García expone sus pinturas, dibujos y esculturas en la Casa García de Viedma de Armilla

El cantante barcelonés siempre ha creado obras pictóricas, algunas de las cuales muestra en la exposición ‘Poetas desafectos, excéntricos remeros’

La casa García de Viedma de Armilla acoge una exposición de pinturas, dibujos y esculturas de Manolo García. El cantante siempre ha creado obras pictóricas, aunque es una faceta que muchos desconocen. En la exposición ‘Poetas desafectos, excéntricos remeros’ se muestran 24 pinturas, tanto óleos como acrílicos, 35 dibujos en papel y varias esculturas de madera y de hierro creadas por Manolo García.

El cantante ha asegurado en la presentación de la exposición ante la prensa que pinta “muchísimo” porque para él es “una necesidad intrínseca vital muy poderosa”. “El mundo exterior a veces muerde. Pones la televisión y todo son problemas y tienes que encontrar cada día tu espacio de calma; el espacio exterior tiende a enervarte. Hacer escultura y pintar para mí es un momento de descanso, de templar un poco los nervios. Es un momento para sacar, expresar y realimentar la música”, ha asegurado. Para Manolo García, “la idea es realimentar el arte con arte”.PUBLICIDAD

Manolo García ha realizado los dibujos en papel que se exponen en esta exposición en hoteles de diferentes ciudades en los que se ha hospedado con motivo de sus conciertos. Las pinturas, en las que predominan los colores, elementos de la naturaleza y seres deshumanizados que sufren ante el paisaje, las ha realizado siempre con música de fondo, como él mismo ha comentado. También ha asegurado que hay muchas canciones que le inspiran para pintar, porque le gustan diferentes géneros musicales, aunque está más con lo de los 70. “Si se para un vinilo mientras pinto, me falta algo. No hay una sola canción que me impulse, que me dé alas a la hora de pintar, pueden sonar diversas canciones en la habitación en la que trabajo, pero tiene que sonar música, si no, me falta algo”, ha apuntado.

Sobre su estilo, Manolo García ha asegurado que hay un punto surrealista en él y que tiene gusto por el color. “No hay una paleta simple, es bastante luminosa porque soy una persona alegre y que le busca el humor bien entendido a todo y la ironía. La pintura nace fruto de una necesidad vital. Invento mundos. Tengo tendencias pictóricas de impresionismo, que me encanta. También de surrealismo, dadaísmo… Hago lo que puedo, intento buscar un camino propio, pero tenemos mil influencias todos”, ha explicado.

Manolo García atiende a los medios junto a la alcaldesa de Armilla, Loli Cñavate | Foto: Sara Castaño

El cantante barcelonés ha apuntado que tiene muchas obras pictóricas y que se alegra el día cuando las realiza. “Si esa pequeña alegría que consigo cada día, puedo pasarla a otras personas con estos cuadros o los tengo entretenidos cuestionándose, habrá tenido sentido”, ha asegurado.

Respecto a sus esculturas, que por primera vez muestra en una exposición, Manolo García ha comentado que representan “la salida de un mundo con elementos básicos para vivir como madera, tierra, agua, arcilla…”. El barcelonés ha asegurado que sus esculturas son “un alegato contra la modernidad” porque a él no le gusta ser tan moderno.

En las obras artísticas de Manolo García la naturaleza es la principal protagonista pues para él “la naturaleza es la madre” y entiende que “estamos viviendo de espaldas a ella”. “He tenido inquietud por la naturaleza siempre y para mí es lo más importante para el ser humano”, ha añadido.

La exposición ‘Poetas desafectos, excéntricos remeros’ estará abierta al público en la Casa García de Viedma de Armilla desde este 30 de octubre hasta el 30 de noviembre. El horario de visita es de martes a viernes, de 17:00 a 21:00 horas; los sábados de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas; y los domingos de 11:00 a 14:00 horas.

Para la alcaldesa de Armilla, Loli Cañavate, “es un orgullo para el municipio acoger esta exposición de Manolo García, que por primera vez se muestra en Andalucía”. “Es parte de la última producción del artista, del que conocemos mucho su faceta musical, pero esta es más desconocida, que además es anterior a la musical. En Armilla hay mucha afición por este cantante y es un orgullo y una suerte el contar con esta exposición”, ha asegurado a GranadaDigital la regidora.

Fuente: Granada Digital – Maria J Ramirez – ENLACE

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